Este es el blog del grupo de montaña del Paseito. Aquí encontrarás información y comentarios de nuestras excursiones, propuestas de nuevas rutas y diversa documentación relacionada con el senderismo y el medio ambiente. Bienvenid@


Nuestro grupo se creó en enero de 2003, cuando realizamos nuestra primera excursión. Desde entonces nos contemplan ya un largo camino de salidas a nuestras montañas, en particular a la vecina Sierra de Guadarrama

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lunes, 26 de septiembre de 2011

TRAVESIA PUERTO QUESERA – ERMITA DE HONTANARES

PUNTO DE ENCUENTRO: Ermita de Hontanares (Riaza). Hora: 9.15. Sábado 1 de Octubre

DESCRIPCION DE LA RUTA:

El agreste y aislado Collado de la Quesera (1710 m.) = Puerto de la Quesera, es el punto fundamental para atravesar la Sierra de la Tejera Negra, en el corazón de la Sierra de Ayllón. La vista desde el collado es hermosa, un laberinto de distintas cuerdas que arrancan en diferentes direcciones, separadas por profundos y solitarios valles. Dominan en sus ásperas laderas los apretados pinares de repoblación y todo el conjunto es de una admirable sobriedad y salvaje belleza.

Nosotros, en esta ocasión, vamos a recorrer la llamada Cuerda de las Berceas, que en dirección Sur-Norte, arranca desde el Collado de la Quesera para venir a perderse posteriormente en la llanura segoviana. Su altura principal es La Buitrera (2046 m.,) no tan hermosa como otras cumbres de la Sierra de Ayllón ya que no se presenta aislada sino incrustada en plena cuerda ya de por sí de considerable altura: antes de alcanzar la Buitrera hay que pasar respectivamente por el Alto del Parrejón y el Alto del Cervunalillo que no le van a la zaga en altitud.

La visión que nos regala el transcurrir por la cuerda es soberbia en ambas vertientes, a nuestra izquierda, al regazo de la peña de la Silla y el mismo puerto de la Quesera, se esconde el Hayedo de la Pedrosa, que nos quedará un poco más debajo de nuestro camino, y que acompaña los primeros pasos del río Riaza. La cuerda es el límite occidental del Parque Natural de Tejera Negra, justo a los pies del Alto de Parrejón arranca la cabecera del Río Sorbe y alrededor de él se extiende el Hayedo de Tejera Negra, una idea de la extensión del mismo, a vista de pájaro obtendremos desde distintos puntos del camino, donde la cuerda se abre a auténticos despeñaderos que ofrecen preciosos balcones para disfrutar de la visión del hayedo, tal vez tintado con los primeros colores del otoño.

Por fin alcanzaremos nuestro objetivo, el enriscado vértice de la Buitrera, un precioso paraje donde detenerse y regalarse con la vista. Desde aquí la cuerda empieza a perder rápidamente altura, pasamos por la amplia pradera llamada de Zopegado, para más adelante, en el denominado Collado Cimero, abandonar la cuerda por el occidente y tomar un cómodo sendero que atraviesa un espeso robledal que debe llevarnos a nuestro punto final: la ermita de Hontanares, no lejos de la localidad de Riaza.


jueves, 22 de septiembre de 2011

EXCURSION A PICOS

El verano que estamos a punto de despedir ha sido pródigo desde el punto de vista montañero: Pirineos, Guadarrama, Gredos, Picos, me han regalado estupendas jornadas montañeras que llevo en mi recuerdo. Sin duda cuanto más subes más quisieras conocer y disfrutar de esos paisajes apartados, lejos del bullicio, donde se disfruta de horizontes ilimitados y un aire puro y limpio.


Mi último periplo ha sido en Picos, en un apretado viaje que hice con Arawak el fin de semana del 9-12 de septiembre, aprovechando el puente festivo. Fue un viaje intenso y movido que dejó tres excursiones memorables en el Macizo Central de Picos.

La cosa ya empezó bien en el viaje de ida donde el guía nos puso un DVD, remasterizado, con grabaciones originales de Navarro y Rabadá realizando ascensiones en los años 61, 62 y 63. Era entrañable ver esas “extrañas y precarias” equipaciones con las que se enfrentabas a las paredes verticales, con determinación y valentía.

Una de esa grabaciones correspondía a la primera ascensión que realizaron, abriendo una vía por la cara oeste de Bulnes. Todo un prodigio si se tiene en cuenta además de la dificultad técnica, los medios técnicos con los que se afrontaba la empresa. Sin duda esta pareja formaban la mejor cordada de la época, trágicamente interrumpida en la pared del Eiger donde los dos murieron, en el ventisquero de la araña, incapaces de vencer a las dificultades climáticas que se abalanzaron en contra de ellos.


Aun con el regusto de las imágenes llegamos a Asturias y nada más descender del autobús acometidos la primera excursión: la subida al Peñamellera, denominado el Cervino asturiano, en una metáfora algo exagerada. La subida no es complicada hasta un collado a unos 200 metros de la cima, esta última parte comporta mayor dificultades pues exige de alguna trepada “soportando” la presencia de un buen patio que se va abriendo a los pies. Yo con un grupo optamos por permanecer en el collado y no afrontar el “desafío” final.


No fue tampoco sencilla la primera subida, a base de fuertes rampas en un camino con buen firme, ya que comenzamos a andar a las dos, después del viaje desde Madrid con un fuerte calor impropio de estas latitudes que nos hizo sudar más de la cuenta. Después de reponer fuerzas todo el camino ya era una agradable bajada hasta el lugar donde estaba el autobús, en la carretera que se dirige a Panes donde se encontraba nuestro hotel.


Nuestro segundo día era el gran reto: subir al refugio de Vega Urriellu, en el mismo pie del Naranjo de Bulnes. Yo lo afrontaba con un especial temor, ya que el año pasado me quedé clavado en Collado Vallejo y no pude seguir adelante. Este año pensaba que con las marchas de preparación que había realizado en agosto podría afrontarlo con más éxito.


La verdad que no se trata de una ascensión difícil, el camino está bien trazado y aunque tiene puntos de fuerte pendiente se va remotando sin grandes dificultades. A mitad de camino nos comienza a animar la impresionante vista del Naranjo que parece desafiarnos desde allí arriba. El escenario comienza pronto a tomar visos de una grandeza incomparable que te insufla fuerzas cuando parece que está al límite.


Tuvimos la suerte de tener un dia claro despejado que no nos ocultó la visión de la peña. Comenzamos a andar desde los invernales de Texu, y la subida nos llevó unas tres horas con un descanso en el collado Vallejo. Que decir de la sensación cuando descubres por fin el refugio al pie del gigante de piedra, rodeado de un paisaje que supera todo calificativo. Una hora y media para soñar disfrutamos en esa altura, con el corazón y los sentidos dilatados.


El Naranjo ha sido un reto para muchos alpinistas, desde su primera y heroica ascensión por el Marqués de Villaviciosa acompañado del Cainejo, un pastor natural de Caín. Sus paredes verticales que se elevan al cielo han sido también escenario de diversas tragedias que le han dado cierta aureola de montaña maldita. Sin embarga allí se ergía mudo delante de este observador que no se cansaba de contemplarle sin descanso.


El tercer dia subimos al pueblo de Tresviso, por el Canal de Urdón, una increíble senda que sabiamente gana al duro murallón arriba del cual descansa nuestro pequeño pueblo. Durante mucho tiempo este fue el único camino que llegaba hasta el, y ciertamente es una buena cuesta, pues el camino hace diferentes y empinados zig-zas, y se asoma a diversos despeñaderos con unas vistas espectaculares.


Empecé bastante atrás, pero a mitad de subida me sentí como en mis mejores épocas y fui remontando posiciones sin ninguna dificultad, alcanzando el pueblo como tal cosa. Un sitio ciertamente privilegiado, ahora ya conectado con carretera, en el que merecería la pena perderse alguna temporada


martes, 30 de agosto de 2011

Circular Valsain-Peñalara. Sábado 27 agosto


Cumbre del Peñalara
Se trata de una excursión que ya hacía tiempo deseaba realizar. Se trata de superar un escalón de 1200 metros de la forma más directa posible. Esta vez, dejamos la ruta normal de ascenso que pasa por el Puerto del Nevero para intentar una vía más directa por la Majada Hambrienta. Y bajar por la vía rápida a través de la inmensa pedrera que cubre la cara norte del Peñalara.

Descendiendo al chozo Aranguez
Alfonso, Jose y yo nos pegamos un buen madrugón para estar en Valsain a eso de las 7.30, con algo de fresquito que nos obligó a llevar una prenda de abrigo al menos la primera parte de la marcha. Comenzamos por la cómoda pista asfaltada que luego se bifurca y va rodeando el Moño de la Tía Andrea.

Esa primera parte del recorrido es agradable, se pasa por el curioso cumulo de rocas que se llama la Cueva del Monje, en un momento dado hay que girar a la izquierda abandonado la pista principal que va flanqueando la ladera de Dos Hermanas hasta terminar desembocando en la carretera justo donde acaban las siete revueltas. Nosotros optamos por otro ramal, con firme muy suelto que comienza a remontar fuertemente. Hay que coger posteriormente otro ramal a la derecha que va a morir más arriba, de aquí debe salir un senderillo que es el que teníamos que alcanzar.
  
Sin embargo como este ramal comenzaba a descender en vez de seguir subiendo, optamos por ir campo traviesa ya que estábamos bastante altos y pensamos que era fácil comenzar a remontar el laderón final que llega hasta la cuerda.


Repusimos fuerzas junto a un chozo, vimos algunos hitos de piedras sueltas y tenues huellas de un caminillo, así que afrontamos las primeras duras rampas de la Majada Hambrienta, el paisaje era impresionante, muy abajo el caserío de la Granja y la cónica figura del Moño, abajo, a nuestros pies, en una planicie se veía el chozo Aranguez, por fin conectamos con el camino, bien trazado que sube justo desde el chozo y nos alivió bastante aunque quedaban unas buenas rampas por superar.

Con el Peñalara y los Claveles al fondo
 Por fin alcanzamos con satisfacción la cuerda apenas a unos 150 metros más abajo que la alargada cumbre del Peñalara. Sin problemas superamos esta última cuesta, menos pendiente, que nos situó en el concurrido techo de nuestra sierra, impresionantes vistas en todas las perspectivas.

El camino de descenso
 Como Jose tenía prisa por bajar, opté por elegir la vía directa y lanzarnos por la pedrera en vía directa. Impresiona desde arriba cuando se contempla a donde tenemos que bajar. Hay que intentar evitar las zonas de grandes piedras que nos acompañan a izquierda y a derecha, buscando la zona menos pedregosa. Una serie de hitos nos van indicando la zona de descenso sin camino cierto.

 Después de haber bajado poniendo los cinco sentidos alcanzamos la planicie, llegamos hasta el mismo chozo, dejamos el camino que parece irse bastante a la derecha para seguir descendiendo entre la pinada buscando la pista que la atraviesa más abajo.

El valle de Lozoya desde el Peñalara
 Ya en la pista aún nos queda una hora de descenso ya por camino más cómodo. Preciosa excursión que nos llevó casi 8 horas, con muy pocas paradas, que hubieran sido menos si no nos hubiéramos extraviado en la subida. Se puede volver a repetir aunque creo que la mejor manera es subir por el Nevero para luego bajar por otro camino, por el que aún no he transitado que baja desde Dos Hermanas.     

martes, 9 de agosto de 2011

Travesía Morcuera-El Tranco

Tal vez nuestra Sierra de Guadarrama sea montaña antigua, de no grandes alturas y contornos moderados. Sin embargo guarda escenarios donde el senderista puede experimentar grandes sensaciones. Paisajes espectaculares, variada geografía, arquitecturas caprichosas del granito, gargantas, agujas, despeñaderos... un paisaje, en suma, que en nada tiene que envidiar a otros tal vez con más renombre.

 Todo ello viene a colación de nuestra última marcha, realizada el pasado sábado 6, que nos permitió disfrutar por unas horas adentrándonos en el laberíntico reino de piedra que se llama La Pedriza. Salimos de la Morcuera para sin más dilación enfrentarnos a la primera cuesta que sube a la Najarra (rincón de piedras, reza su toponimia), presagio de lo que sería nuestro dia. Recorrimos la pequeña meseta superior que forma este monte, para inicar la bajada a un collado y la más sencilla subida al Bailanderos. Macizo baluarte que parece casi inaccesible desde la distancia. Las vistas hacía rato que eran espectaculares. A nuestra derecha se ahondan los profundos valles de la Pedriza aún muy abajo.



Una entretenida bajada nos situa en el collado de evocador nombre (San Pedro de los Lobos), para afrontar nuestra última subida por un laderón hasta el techo de esta marcha: Asómate de Hoyos (2239 metros), tal vez la cumbre menos alpina de las que conforman la Cuerda Larga.

Viene entonces un trabajado descenso donde deberemos perder más de 1.000 metros mientras vamos entrando y atravesando el corazón de la Pedriza, admirando esos paisajes inverosímiles que se levantan a nuestro lado. Se desciende sucesivamente como recorriendo varios pisos. Todo el camino está marcado con hitos que conviene no perder. Y aunque la bajada no sea demasiado complicada si que hay que poner atención en varios puntos. Incluído un pequeño destrepe.

Alto de Matasanos
Así que iniciamos nuestro descenso: Peñas Linderas, Alto de Matasanos, Collado de Matasanos, increible lugar bien guardado por las Torres de la Pedriza, aquí giramos a la derecha para alcanzar el Collado del Miradero (1985 metros). Un pequeño balcón donde gozar por un rato de la vista desde allí ofrecida. Desde el collado el sendero entra en una zona arbolada, seguimos descendiendo poniendo atención al camino, este tramo se hace un poco largo hasta llegar a una zona bastante ancha de lanchares de granito donde dimos cuenta del bocadillo.


Las Torres desde el Collado de Matasanos
Ya no quedaba mucha historia: los llanillos, el llano de la Peluca, la autopista hasta alcanzar un atestado Cantocochino donde calmamos la sed con unas merecidas cervezas (excepto la pobre Dori que no puede beber ese regalo rubio de los dioses y que en esta ocasión fue la única representante femenina en nuestra cordada). Seguimos bajando junto a la vera de un "playero" Manzanares hasta el Tranco donde subimos al coche para regresar a la Morcuera. Fueron unas 8 horas de tranquila marcha hasta Cantocochino pero sin duda el paisaje merecía tal dilación en el tiempo. En definitiva una gozada de jornada montañera.

Collado del Miradero


martes, 2 de agosto de 2011

Travesía Puerto Cotos-Fuenfría-Puerto de Navacerrada

Domingo 24 julio

Con un poco de retraso os mando una pequeña crónica de nuestra travesía del domingo 24. Fuimos sólo Jose y yo. Comenzamos a las 8.20 desde el Puerto de Cotos y a eso de las 3 ya habíamos acabado. Pillamos un dia de frío (bastante impropio para un mes de Julio) que hizo que andar por parte del recorrido, la más aérea, fuera bastante desapacible. El recorrido muy bonito y variado de unos 17 kilometros que se puede repetir con el grupo "completo".

Comenzamos junto a la estación de Cotos para comenzar un rápido descenso por un camino balizado con manchas de pintura amarillas. Es el camino viejo del Paular, una antigua vía que comunicaba esta Cartuja con la Granja de San Ildefonso. El camino, ahora una amplia pista forestal está arreglado y se baja muy bien. Alcanzamos así la carreterilla asfaltada, sin tráfico rodado que atraviesa el pinar de Valsain. Giramos a nuestra izquierda y seguimos el tranquilo descenso, contemplando esos inmensos pinos que jalonan el itinerario como altivos mástiles que se elevan al cielo. Junto a las pinturas amarillas hay muy escasas pinturas del GR, que venimos siguiendo desde el puerto y nos acompañará hasta la Fuenfría (aunque alguien debería pensar en repintarlas y colocar algunas en cruces estratégicos, en que brillan por su ausencia). Nuestro camino desemboca y va a morir en la ajetreada carretera, justo al final de las Siete Revueltas, hay que cruzarla con cuidado y bajar unos cientos de metros por el arcén. Justo después de pasar la abandonada casa de postas o "venta de los mosquitos", tomamos un camino que sale a nuestra izquierda. Donde comenzamos a ver de nuevo las marcas del GR.

Hemos perdido unos 400 metros desde Cotos que ahora tenemos que comenzar a recuperarlos. Pasamos junto a un pequeño monolito puesto en memoria de un soldado "desaparecido" en 1937. Pero cuyo cadáver no ha sido encontrado. El camino sigue siendo igual de cómodo pero comienza a elevarse, teniendo alguna que otra rampa más o menos dura. Dejamos la pista asfaltada que sube hacia la fuente de la Fuenfría (nos serviría igualmente para alcanzar el puerto pero con más vueltas). Tomamos un amplio camino carretero por donde avanza el GR, aunque las señales del mismo en este punto crucial brillan por su ausencia. Este camino sube ya decididamente, finalmente llega a una pequeña vaguada donde hay que vadear el rio, en esta época de caudal bastante menguado, y reconvertido en senda asciende muy fuertemente hacia el puerto.

Por fin a eso de las 11 alcanzamos el puerto de la Fuenfría, muy concurrido. Paramos un poco para reponer fuerzas y sentimos ya el frío, presagio de lo que nos espera más arriba. Volvemos al camino solitario y nos enfrentamos a la áspera loma que nos llevará a coronar el Cerro Ventoso, bastante incómoda de subir, y que al final la mejor opción es ascender por la vía directa evitando las zonas de pequeñas pedreras que aparecen diseminadas de aquí a allá.

La zona de Cerro Ventoso es bastante desconocida, sin embarga esta estrecha planicie tiene vistas agradecidas, sobre todo del macizo de Siete Picos que ya contemplamos a nuestra derecha. Atravesamos la mesetilla para bajar por evidente camino hasta el collado Ventoso, otra zona animada y concurrida, verdadera encrucijada  de caminos. Sin más nos enfrentamos a la tarea de subir el tramo final que nos aupará hasta el objetivo: la escotadura entre el sexto y quinto pico. Sin embargo esta subida, como ya llevamos bastante calentamiento previo, se antoja cómoda, además el camino no presenta grandes problemas. Y alcanzamos nuestro objetivo, somos recibidos arriba por un intenso aire frío, muy desagradable y que nos lleva a enfundarnos todo lo que tengamos de ropa. Suerte que Jose me pudo dejar un chubasquero que algo me alivió. Estamos casi en los 2100 metros, así que habremos ascendido unos 700 metros más o menos.

Recorrimos la estrecha plataforma donde se acumulan los montones de piedras que van conformando las distintas cimas de siete picos. Nos colocamos debajo de la "ventana de diablo", y fuimos observando esa curiosa arquitectura de caos de rocas de granito modelada por siglos de tiempo. Muy lejos a la izquierda contemplamos el puerto de Cotos, donde comenzamos la singladura hace ya algunas horas. Nuestro camino es ahora sencillo, sólo hay que prestar atención en el paso del segundo pico, un tanto incómoda de flanquear. Alcanzamos el primer pico, el más alto, con prisas para bajar y buscar alguna zona más "calentita". Comienza un rápida bajada por un claro sendero que ofrece varias alternativas. Es la zona donde vemos más caminantes pues nuestra ruta, salvo puntos concretos, estuvo bastante solitaria. Por fin cercr ya del cerro del telégrafo encontramos una zona resguardada donde tomar el bocadillo. Desde aquí hasta el puerto ya queda poca historia que contar. A las tres alcanzamos la venta Arias, donde un café nos sirvió de punto final a esta bonita travesía.  

jueves, 21 de julio de 2011

Excursion domingo 24 julio

Todavía con el Valle de Arán en nuestra cabeza, y nuestros sentidos, regresamos a los escenarios serranos como quien regresa a casa después de un viaje. La propuesta para el domingo, aunque se fija en un objetivo de sobra conocido -si es posible conocer a fondo las montañas por mucho que las pateemos-, accederemos al mismo por una "vía" totalmente inédita. Partiendo del Puerto de Cotos, iniciando un rápido descenso hasta la venta de los Mosquitos, y remontando altura ya sin pausa hasta situarnos en la estrecha plataforma, donde se apiñan esos característicos promontorios rocosos que conforman Siete Picos. Aprovechando la ocasión para asomarnos por la airosa Ventana del Diablo. Y concluyendo nuestro periplo en el Puerto de Navacerrada.
De esta forma nuestra marcha conecta dos poderosos macizos: el de Peñalara y Siete Picos, que parecen mirarse frente a frente, separados por el profundo valle de Valsain.
Esquema del recorrido:
PUERTO DE COTOS (1830 m.)
CAMINO VIEJO DEL PAULAR
PISTA FORESTAL (GR 10.1)
VENTA DE LOS MOSQUITOS (aprox. 1300 m.)
PUERTO DE LA FUENFRIA (1796 m.)
CERRO VENTOSO (1965 m.)
COLLADO VENTOSO (1896 m.)
6º PICO (2092 m.)
RECORRIDO 6º AL 1º PICO (2138 M.)
CERRO DEL TELEGRAFO (1978 m.)
PUERTO DE NAVACERRADA (1860 m.)

lunes, 20 de junio de 2011

TRAVESIA PTO LEON - GUADARRAMA. Sábado 18 junio

El sábado 18 disfrutamos de nuestra primera excursión familiar del grupo de montaña. Lo de menos era esta vez el itinerario sino de disfrutar unas horas en buena compañía. El paseíto sigue vivo y creciendo, después de casi ya 10 años de salidas a la montaña. Esta vez nos congregamos la respetable cifra de 24 personas para andar y comer, hubieran sido más, me consta, si distintas obligaciones –o lesiones- no se lo hubieran impedido. Tuvimos nuevas incorporaciones, como Carolina y su marido Roberto, contamos también con representantes de la cosecha más reciente: Lorena y Paco. Nuestra sucursal de Pinto estuvo bien representada: Emilio y Andrés (podemos contar a Jesús aunque laboralmente tenga que vivir ahora lejos), nos alegró que se sumaran Ana y Fernando, este año un tanto desconectados por otras cuestiones, fue un privilegio contar esta vez con Pepe (uno de los “padres fundadores” del grupo), no podemos olvidar a Javier que esta vez vino acompañado de Sagrario, y por supuesto no faltaron los “compañeros de la primera hora”: Encarna, Pedro Luis, Yolanda, los Joseluises, Dani, Cruz y este cronista. También estuvieron en la comida Teresa, Mercedes y las nuevas generaciones del paseíto:  Andrés y Martín.

Comenzamos envueltos en un desapacible vientecillo en el Puerto del León, que con el paso de las horas se fue amainando dando paso a un fantástico día. Después de los preparativos y sin parar a tomar café emprendimos la breve subida al alto del León, foto de grupo junto al vértice que señala el accidente geográfico y ocasión de mirar ya el incansable tráfico entre las dos vertientes de la sierra bajo la atenta mirada del viejo león semiyacente en su monolito. Casi pegado al alto están los vestigios de la primera de las viejas casamatas abundantes en esta zona fronteriza entre las dos Castillas.

Sin problemas avanzamos por la cuerda por fácil camino, hicimos otra foto junto a un búnker y emprendimos la bajada hacia un collado, el viejo Puerto de Tablada, que por la vertiente segoviana enlaza directamente con el Valle de Río Moros. En las faldas del cerro contiguo está el apilamiento de rocas de la Peña del Arcipreste, nos costó, como siempre algún rato encontrarlo. Nos encaramamos a su base donde vimos las dos inscripciones grabadas en la piedra, y descubrimos la arqueta con el ejemplar del libro del Buen amor depositado allí.

Comenzamos a bajar por un estrecho sendero para seguir sin camino definido en medio de la pinada. Alcanzamos la pista forestal, ancha, que viene de Tablada, que abandonamos al poco rato por un cuidado sendero, del que desconocía su existencia. Perdimos metros envueltos en la fresca sombra de los pinos, más abajo salimos a un terreno despejado, y sin abandonar el camino cruzamos la vía de tren por un puente. Fantástico aspecto de las Peñotas que se alzaban imponentes delante nuestra.

El camino más ancho se convierte en una pista de tierra en un terreno de dehesas jalonado de varias fincas de ganadería brava, lejos por fortuna de nuestro cómodo transitar. Al llegar junto a las inmediaciones del cementerio de los Molinos nos dividimos en dos grupos, una mayoría que entramos en los Molinos para cruzando el río Guadarrama ir a salir a una pista de tierra que alcanza la urbanización de Valle fresnos y Guadarrama, y otra minoría que siguió a Dani por un incómodo caminillo que tenía dibujado en su GPS, empeñado en confiar en la electrónica.

Después de los distintos trabajos de la mañana, nos sentamos en el restaurante bajo una fresca sombra de unos árboles y dimos buena cuenta de la comida en animada conversación. Algunos después seguimos un rato más en la Jarosa, daba pena dar por concluido ese hermoso día que debe tener sucesivas ediciones.

miércoles, 15 de junio de 2011

Travesía Puerto del León - Guadarrama. Marcha Familiar. 18 de junio


ALTO DEL LEON

El Alto del León

Tiempo lleva ya, el león sentado altivamente encima de un pilar en el alto del puerto, de nombre sinónimo, viendo pasar el tiempo, y los viajeros, que atravesamos ese nexo de unión entre las dos Castillas. Puerto del León y no de los Leones, por mucho que el franquismo con su intento de construir una historia a su imagen y semejanza quisiera rebautizarlo. Tal vez esta denominación aún resuena en la memoria colectiva de los más “mayores”.

Fue en la época de Fernando VI cuando se concluyó el camino, proyectado por el ingeniero Francisco Nangle, precisamente el monolito del león conmemora esta gesta para las obras públicas de su tiempo. Este acceso mucho más rápido sustituirá y dejará en el olvido al paso tradicional por el puerto de Tablada situado apenas un kilómetro al oeste en otro collado.

En la columna donde se asienta el león hay la siguiente leyenda:

FERDINANDUS VI
PATER PATRIAE
VIAM UTRIQUE CASTELLA
SUPERATUS MONTIBUS FECIT
AN. SALUT. MDCCLIX
REGNI SUI IV

Desde el puerto del León hay posibilidad de realizar interesantes excursiones. Por el pasa el GR10 que si lo tomáramos en dirección este nos llevaría a las cumbres de la Peñota para desde allí bajar a Cercedilla o seguir por la cuerda, pasar por la Peña del Águila, y bajar seguidamente hasta el Puerto de la Fuenfría.

En dirección este, en una marcha muy interesante el GR continúa sin perder altura pasando por Cabeza Lijar, comenzándose a describir un arco de montañas que parecen rodear y proteger a la Jarosa y al Valle de Cuelgamuros, alcanzando Abantos para bajar directamente desde allí al Escorial.


Cuelgamuros y el Abantos
Desde este puerto ya hemos realizado varias marchas, en una, aunque partimos un poco más abajo, alcanzamos la cuerda en la Peña del Arcipreste para seguir por la Peña del Cuervo, la Peñota, Collado de Cerromalejo y bajar luego a Cercedilla, todo el recorrido en medio de una espesa niebla.


Travesia Pto Leon - Cercedilla, abril 2005 

Ya con mejor tiempo, realizamos un verano la marcha Puerto del León, Abantos, el Escorial, y otro estío la travesía Cercedilla /La Peñota /Puerto del León/ la Jarosa/ Guadarrama. Excursión de inmejorables vistas.


La Peñota, Agosto de 2010
Un invierno, nada más comenzar el año realizamos una interesante travesía trasponiendo la sierra, partimos de la Panera en el valle del Río Moros, para subir por la senda del Arcipreste hasta la Peña del mismo nombre y bajando posteriormente hasta los Molinos.

La senda del Arcipreste enero 2009
En esta ocasión con motivo de nuestra primera marcha familiar de nuestro grupo de montaña, partiremos del puerto para subir al alto y desde allí dirigirnos por toda la cuerda hasta la Peña del Arcipreste. En este recorrido tendremos tiempo de ver vestigios de la Guerra Civil, viejas casamatas y fortificaciones olvidadas que jalonaban los altos de la sierra a modo de humilde línea Maginot.

Ya alcanzada la Peña del Arcipreste, de cuya importancia hablaré en otro post, se comienza la bajada por un bien marcado senderillo hasta salir a una cómoda pista de tierra que procede de Tablada y va progresivamente perdiendo altura. La abandonaremos en un momento dado para atrochar y buscar un paso para cruzar las vía de tren , e introducirnos en un terreno amable de dehesas ya en el piedemonte, desde donde haremos nuestro acercamiento a Guadarrama, bien por los Molinos o directamente.

miércoles, 8 de junio de 2011

Excursion Domingo 5 de junio

CIRCULAR SEXTO PICO


Carretera de là República y Pico Majalasna
El valle de las Dehesas de Cercedilla y el macizo de Siete Picos, a pesar de ser sobradamente conocidos, dan ocasión a múltiples combinaciones de rutas, que permiten desde un entretenido paseo a propuestas más o menos duras, como la que hicimos hace unos veranos danto la vuelta al valle pasando por todas las cumbres circundantes. Si se quiere entrenar un poco, como era mi objetivo el domingo, es fácil idear un itinerario que nos puede llevar entre cuatro y cinco horas y que nos permite llenar una mañana y regresar a casa a comer a mediodía.
 
 
Mirador de Luis Rosales
Esta vez realicé una excursión solitaria, partiendo del aparcamiento de las Dehesas a las 8.50 de la mañana, que presentaba un aspecto muy tranquilo y un dia despejado, aunque se fue nublando a lo largo de la mañana sin llegar a llover.

Comencé a caminar por la pista asfaltada para sin solución de continuidad y tras pasar una verja comenzar a subir por el camino de la Carretera de la República o de los miradores. Es posible subir de forma más directa y más rápida, pero como se trataba de acumular kilómetros seguí por el fácil camino que realiza una subida bastante tendida, dirigiéndose dirección sur. En una aguda curva cambia de dirección totalmente, allí junto al camino aparece el mirador de Luis Rosales, uno de los poetas asociados a la Sierra de Guadarrama.

En la amplia pradera de Navarrulaque abandoné el camino para dirigirme por una senda que comienza a empinarse fuertemente. El camino está jalonado con señales de pintura amarilla en los árboles por lo que no admite pérdida. Eso si, el suelo está bastante descompuesto por lo que es incómodo a ratos de subir. Cuando se ha ganado bastante altura se puede observar a la derecha la Hoya de Terradillos y la cara meridional de Siete Picos, de aspecto muy alpino e intrincado. Por esta vertiente transcurre la Senda Herreros que se dirige hasta el Alto del Telégrafo-

Pradera de Majalasna
Por fin alcancé la pradera de Majalasna, de un verde primaveral brillante, a mi izquierda el amontonamiento de rocas que forma el Pico de Majalasna, el último y más bajo de los Siete Picos y el único con nombre propio. A mi derecha, y a más altura, se aprecia el volumen del sexto pico de porte airoso y soberbio desde esta posición.

El sendero jalonado por las señales de pintura amarilla sigue de frente, es la llamada Senda de los Alevines que bordea el macizo para ir a desembocar en la pradera de Collado Ventoso. Yo en cambio tomé una bifurcación a mano derecha por un estrecho sendero que se dirige directamente a la atalaya del Sexto Pico que parece inexpugnable desde abajo. Sin embargo el caminillo trepa fácilmente y sin mayores problemas se encarama a la pequeña escotadura entre el 5º y 6º Pico, ya en la estrecha plataforma donde se localizan los diferentes amontonamientos de rocas que conforman los Siete Picos. Son las 11.10 de la mañana y he alcanzado la cota 2050 metros comenzando en la 1390.


El paisaje es impresionante, destacando el semiarco que dibujan los distintos picos que parecen precipitarse al vacío en su vertiente meridional, la más abrupta. Se aprecia el curioso hueco que se denomina Ventana del Diablo y su dintel superior, una enorme piedra que quedó suspendida entre dos paredes. Más abajo los lejanos valles de la Fuenfría y Valsain cuya fronda apretada se extiende entre los montes circundantes. De frente al Sexto pico las cumbres que cierran el Valle de la Fuenfría, Peña del Aguila, Montón de Trigo, al fondo la Pinareja, Peña del Oso, viejos conocidos a los que la mirada nunca se cansa de contemplar de nuevo.


Perspectiva desde el Sexto Pico
Después de una merecida parada comencé a bajar por la otra vertiente por un sendero que baja fuertemente hacia Collado Ventoso, la parte final de la bajada la pendiente se suaviza, terminando sin más problemas en el citado collado, un verdadero cruce de caminos.

Yo seguí de frente siguiendo una especie de trazas de sendero que sube sin mayores complicaciones a la pequeña planicie que forma el Cerro ventoso, bastante desconocido en relación a sus lugares vecinos, más transitados. Arriba se dibuja un sendero que pasa por un pequeño mojón a modo de cumbre y comienza poco después un fuerte descenso por terreno muy incómodo hacia el puerto de la Fuenfría. De frente la soberbia subida al Cerro Minguete que parece más dura de lo que es en realidad.

Bajada desde el Collado Ventoso

Ya en el Puerto de la Fuenfría se nota el bullicio del domingo, un grupo de niños alegra con sus voces el paisaje, comienzo una rápida bajada por la Calzada Romana alcanzando las Dehesas a las 13.10. Pienso que he aprovechado bastante bien esas horas de la mañana del domingo

lunes, 6 de junio de 2011

CIRCULAR POR EL ESPINAR, 4 junio



 Os dejo un pequeño resumen e imágenes de la excursión de este sábado pasado. Yo no acudí, así que Dani se ha prestado gustoso a improvisar una redacción y se ha encargado de las fotografías. Podemos darle un margen de confianza. Mañana os comentaré mi marcha del domingo.
Habíamos quedado en el noble pueblo de El Espinar (Segovia), muy apetecible para las cigüeñas en estas fechas, a una hora para "dormilones" (10:30), en una Plaza Mayor inexistente, con alguna incorporación inesperada del último momento, y el retraso habitual de desayunos y pertrecharse, empezando a caminar a eso de las 10:50, los 9 integrantes del grupo, por sendero cómodo entre el campo florido y hermoso

 No nos cruzamos con ningún otro senderista, pero con bichos de dos cuernos, alguno con otras dos cosas bien puestas, sí, en varias ocasiones
 Por hacer caso al GPS, que marcaba una ahorradora "Vereda del Guijo", saltamos la primera valla para tomarla y, después de seguirla durante muchísimos metros entre retamas, zarzales y demás hierbas, tan altas como nosotros, que había que apartar con manos y bastones, llegamos a la conclusión de que no se usaba desde el siglo antepasado. Si hubiera buscado antes el significado de "guijo" en el diccionario (conjunto de guijas -piedras lisas y pequeñas que se encuentran en las orillas y cauces de los ríos y arroyos- que se emplea para consolidar y rellenar los caminos), quizás habríamos continuado por el sendero, pese al rodeo de más que daba

Con arañazos por todas las extremidades, bastante campo a través, y división del grupo en dos cotas de altura, llegamos al Camino de Peguerinos, desde el que se veía el parque eólico de Ojos Albos, cerca de la ciudad de Ávila.
La subida al mal llamado, por los espinariegos (ahumaos o bolluyos), monte del Boquerón, tampoco tenía senda. De hecho, tuvimos que saltar otros tres o cuatro muros de piedra. El tal Boquerón es un arroyo que baja al pueblo desde La Cepeda, curiosidad geográfica de casi 10 Km2, pedazo de la provincia de Madrid abducido entre las de Ávila por el sur y Segovia por el norte. Llegando a la cima parecía que estábamos en La Pedriza, pero el vértice y el GPS nos confirmaron que habíamos llegado a Cabeza Renales (1.757 m.).

La bajada, viendo Cueva Valiente y Cabeza Lijar a nuestra derecha, y la Mujer Muerta y El Espinar a la izquierda, tampoco fue por sendero, hasta que, casi abajo, pudimos seguir la pista que daba al pueblo, no sin antes saltar un portón que prohibía el paso. Además de los bichos de dos cuernos citados, pudimos ver y disfrutar de sus efluvios, tanto
ganado equino como bovino

Por fin, después de algo más de 16 Km., unos 600 M. de desnivel y algo más de 6 horas y media, repusimos las debidas fuerzas en la Plaza de la Corredera donde comenzamos por la mañana

jueves, 2 de junio de 2011

Excursion domingo dia 5

El sexto pico
Aparte de la excursión del sábado 4 voy a realizar una salida a la montaña el domingo por la mañana, ya como último entrenamiento para los 100. la idea es que dure unas 5 horas con objeto de volver a comer a Madrid. Saldré desde las Dehesas de Cercedilla (último aparcamiento) para subir por la carretera de la República hasta Navarrulaque. Desde allí ya por senderos subir hasta la escotadura entre el 5º y 6º pico,  donde se gozan de unas vistas soberbias. Bajar entonces por la vertiente septentrional hasta el Collado Ventoso, seguir hasta el Cerro Ventoso, para comenzar a descender ya de forma contínua: Puerto de la Fuenfría, Calzada Romana, Dehesas. Son en total 13,4 kilómetros, con una pendiente media del 11.5%, pertiendo de la cota de 1376 metros hasta los 2058 metros. Como es entrenamiento sólo haré una parada de 10 minutos arriba. El resto marcha contínua (espero). Bueno, si alguien se anima estaré a las 8h.00 del domingo en las Dehesas.

lunes, 30 de mayo de 2011

Circular por El Espinar

Nuestra primera actividad del "cargado" mes de junio va a consistir en un recorrido circular que arranca y concluye en El Espinar y que recorre parte del piedemonte que rodea a esta localidad segoviana. Este recorrido es responsabilidad de Dani que os guiará a buen puerto. Yo esta vez no voy a acudir pues tengo ya a la vista la prueba de los 100 kilómetros que se desarrolla el fin de semana siguiente. La hora de inicio de esta excursión será las 10.30 desde la plaza mayor del Espinar.


El Boquerón, bajada al Espinar
El pueblo segoviano del Espinar, junto al cercano de San Rafael, comparten las estribaciones de la Sierra de Malagón. Esta parte del collado del Hornillo, en dirección suroeste, alcanzando su primera y máxima altura en Cueva Valiente, con 1903 metros, en cuyo somontano se encuentran los referidos pueblos. Continúa desde allí un suave descenso en el que se suceden otras alturas: Canaleja, Poyales, Boquerón, Navazuela, Valpardo. Cueva Valiente le debe el nombre a una oquedad que se encuentra no lejos de su cima, aunque no es fácil de encontrar.

Al alto de Cueva Valiente hemos subido dos veces, partiendo una de ellas desde el collado de la Gasca y otra desde el Alto del León y subiendo primero al cercano Cabeza Lijar, situado en la misma línea de cumbres. El Espinar solo ha sido el objetivo de una excursión, una interesante travesía que realizamos el verano pasado, saliendo del Arboreto de Luis Ceballos, situado en el Abantos, remontando esta altura, para dirigirnos luego a Peguerinos, para desde allí en un terreno bastante cómodo, ir dejando a nuestra derecha la linea de cumbres de la Sierra de Malagón y alcanzar la garganta del Boqueron bajando por un bonito paraje y con la compañía del arroyo del mismo nombre hasta el Espinar.


sábado, 14 de mayo de 2011

EXCURSION DIA 4 JUNIO

En la web de la federación están ya colgadas las cuatro excursiones que se van a realizar, de diferentes niveles. Al final, aunque no coincidan en su punto de arranque y de final, los cuatro grupos confluiran en el Puerto de Navacerrada para el avituallamiento y la lectura del manifiesto. Sería necesario saber si se prefiere realizar una de estas excursiones o no. La que teníamos programada coincide en su arranque con las que salen del Puerto de Cotos, con lo que habría problemas para dejar los coches. Tal vez se podía hacer una alternativa, por ejemplo comenzando y acabando en Cantocochino. De todas formas tenemos un mes de junio bastante apretado, con los 100, la excursión del dia 16...el viaje al valle de Arán. Estoy pensando además programar una excursión especial para el puente del Corpus, más exigente con vistas que nos sirvan de preparación para los pirineos.
Os seguiré informando, mandarme algún comentario