Os sigo remitiendo información de parajes interesantes de nuestro suelo peninsular, esta vez le toca a este rincón andorrando.
Parque Natural de la Vall de Sorteny: un museo al aire libre
En el parque se encuentran más de setecientas especies de flores y plantas para descubrir mediante rutas guiadas o por libre. Los senderistas se pueden hospedar en el refugio que se encuentra en el parque a más de 1.900 metros de altura.
Andorra, con una superficie de 468 kilómetros cuadrados, acoge en sus fronteras tres espacios protegidos de gran belleza y de enorme valor natural: El Parque Natural de la Vall de Sorteny, el del valle del Madriu-Perafita-Claror y el Parque Natural Comunal del Valle del Comapedrosa. De todos ellos, destaca por su flora el Parque Natural de la Vall de Sorteny: más de 700 especies de flores y plantas, algunas exclusivas de los Pirineos, que se pueden contemplar en una visita al jardín botánico.
Este parque de más de 1.000 hectáreas es un espacio protegido y de gran interés desde el punto de vista científico, histórico, educativo y paisajístico y cuenta en su interior con numerosas rutas de diferentes niveles de dificultad para descubrir los secretos del parque, bien en compañía de un guía, bien por libre.
Una buena manera de conocer los ejemplares de fauna y flora es mediante los dípticos elaborados por el parque y que recogen para los visitantes toda la información que necesitan para identificar los puntos en los que se encuentran, aunque algunos de los animales resultan difíciles de ver.
Entre las especies que pueden divisarse en el parque se encuentran la rana roja, el rebeco, la marta o el tritón pirenaico, dispersadas por el parque, en su hábitat natural. En lo que se refiere a la observación de la flora, hay que tener en cuenta las épocas de floración de las diferentes especies, aunque en su mayoría se producen en julio
Dentro del parque se pueden hacer tres rutas guiadas: Pájaros, mariposas y zonas húmedas presentes en el parque natural (3 horas); Fauna y flora alpina, subalpina y lago, que conduce hasta el lago del Estanyó (4 horas), y Paisajes de circosglaciales y bosques viejos (3 horas), ruta que sigue el camino por la collada de Meners y el Pico de la Serrera.
En el parque confluye otro camino de mayor duración y dificultad, pensado para senderistas más expertos: el GRPaís, dividido en siete etapas, que atraviesa el Valle de Madriu-Perafita-Claror (Patrimonio Mundial), el Parque Natural del Valle de Sorteny, el Parque Comunal Natural de los Valles del Comapedrosa, y las reservas de caza del valle de Enclar y del valle de Ransol.
Aquellos que lo deseen pueden dedicar más tiempo a conocer el Parque Natural del Valle de Sorteny y dormir en el refugio Borda de Sorteny, un refugio libre a 1.965 metros de altura, con increíbles vistas y al que solo se puede acceder a pie, caminando unos 30 minutos.
Este es el blog del grupo de montaña del Paseito. Aquí encontrarás información y comentarios de nuestras excursiones, propuestas de nuevas rutas y diversa documentación relacionada con el senderismo y el medio ambiente. Bienvenid@
Nuestro grupo se creó en enero de 2003, cuando realizamos nuestra primera excursión. Desde entonces nos contemplan ya un largo camino de salidas a nuestras montañas, en particular a la vecina Sierra de Guadarrama
Nuestro grupo se creó en enero de 2003, cuando realizamos nuestra primera excursión. Desde entonces nos contemplan ya un largo camino de salidas a nuestras montañas, en particular a la vecina Sierra de Guadarrama
viernes, 22 de julio de 2011
jueves, 21 de julio de 2011
Excursion domingo 24 julio
Todavía con el Valle de Arán en nuestra cabeza, y nuestros sentidos, regresamos a los escenarios serranos como quien regresa a casa después de un viaje. La propuesta para el domingo, aunque se fija en un objetivo de sobra conocido -si es posible conocer a fondo las montañas por mucho que las pateemos-, accederemos al mismo por una "vía" totalmente inédita. Partiendo del Puerto de Cotos, iniciando un rápido descenso hasta la venta de los Mosquitos, y remontando altura ya sin pausa hasta situarnos en la estrecha plataforma, donde se apiñan esos característicos promontorios rocosos que conforman Siete Picos. Aprovechando la ocasión para asomarnos por la airosa Ventana del Diablo. Y concluyendo nuestro periplo en el Puerto de Navacerrada.
De esta forma nuestra marcha conecta dos poderosos macizos: el de Peñalara y Siete Picos, que parecen mirarse frente a frente, separados por el profundo valle de Valsain.
Esquema del recorrido:
PUERTO DE COTOS (1830 m.)
CAMINO VIEJO DEL PAULAR
PISTA FORESTAL (GR 10.1)
VENTA DE LOS MOSQUITOS (aprox. 1300 m.)
PUERTO DE LA FUENFRIA (1796 m.)
CERRO VENTOSO (1965 m.)
COLLADO VENTOSO (1896 m.)
6º PICO (2092 m.)
RECORRIDO 6º AL 1º PICO (2138 M.)
CERRO DEL TELEGRAFO (1978 m.)
PUERTO DE NAVACERRADA (1860 m.)
Esquema del recorrido:
PUERTO DE COTOS (1830 m.)
CAMINO VIEJO DEL PAULAR
PISTA FORESTAL (GR 10.1)
VENTA DE LOS MOSQUITOS (aprox. 1300 m.)
PUERTO DE LA FUENFRIA (1796 m.)
CERRO VENTOSO (1965 m.)
COLLADO VENTOSO (1896 m.)
6º PICO (2092 m.)
RECORRIDO 6º AL 1º PICO (2138 M.)
CERRO DEL TELEGRAFO (1978 m.)
PUERTO DE NAVACERRADA (1860 m.)
viernes, 8 de julio de 2011
VALLE DE ARAN. Primera crónica
| Encants y lago Sant Maaurici |
Acabo de regresar, prácticamente, de nuestros intensos días araneses, todavía con las imágenes vívidas que el tiempo convertirá en inolvidables. La mente progresivamente va serenándose pero, todavía, en los dinteles de la memoria se conserva fresca la impronta de todos aquellos rincones que han ido asombrando a nuestra retina.
Esta vez el tiempo repartió suerte desigual, dos jornadas magníficas, una pasada por agua –en parte-, y otra que comenzó bastante bien y acabó torciéndose. Pero incluso el mal tiempo tiene algo se sublime cuando se está en el país de las montañas.
Las excursiones no desmerecieron aunque las incidencias, climatológicas, supusiesen cambio de programa. Sin perjuicio de un comentario más detallado más adelante fueron éstas:
- La primera jornada, una travesía entre Saint Maurici y Bahns de Tredós, atravesando el Circo de Colomers y subiendo, opcionalmente, al Tuc de ratera que nos regaló una visión asombrosa del paisaje lacustre a sus píes.
| Lago de Besiberri |
- El segundo día, en el que hubo varias opciones, una minoría subimos al lago Besiberri, el “circo pirenaico perfecto”. Allí mientras Clara, Salva, Alfonso y Jesús, subían un poco más hasta el segundo lago, yo me quedé en el primero por espacio de una hora y media, solo, rodeado por una naturaleza y un escenario que rebasaría cualquier calificativo y que me deparó un crisol de sensaciones que creo no podré olvidar. Experimentamos también como cambian las condiciones climatológicas velozmente, y lo que fue una apacible mañana fue trucándose en una tarde tormentosa que no nos ahorró el remojón final aunque ya en una zona fácil de transitar.
- El tercer día, el de peor tiempo, atravesamos la frontera y ya en el lado francés fuimos al estrecho valle de Lys, cerrado espectacularmente por unos contrafuertes montañosos donde contrastaba el verde profundo e intenso de la apretada vegetación, con las cintas blancas del agua que se despeñaba por las cascadas. En teoría era un fácil camino hasta un collado, para situarse en la parte superior de la cascada y bajar por otro sendero acompañando su soberbio salto al vacío. Sin embargo un pequeño despiste y el terreno resbaladizo por la lluvia que se empeñó en acompañarnos lo hicieron un poco más largo y sufrido. Tuvimos que comernos el bocadillo en el interior de los coches, aunque otros optamos por regresar al hotel y descansar en Vielha mientras escampaba el breve temporal-
- por fin el último día teníamos la gran cita con el Montardo, la cumbre aranesa por excelencia, un macizo impresionante cuando se le mira desde abajo, en el aparcamiento donde se dejan los coches y se toman los taxis que trasladan al punto de partida. Es una subida larga y continua con un desnivel de casi 1000 metros y que se puede dividir en cinco tramos separados por pequeñas zonas de descanso. En cada tramo el decorado es distinto y diversas también las sensaciones y los trabajos a realizar.
| Desde la cumbre del Montardo |
La visión desde la cumbre recompensa todo esfuerzo, 360º de Pirineos a nuestros pies, neveros relucientes, lagos de azul enquistados en el gris del granito, valles profundos, pedregales inmensos, cretas, picos, praderas herbosas que se asoman al vacío, y el Aneto y las Madaletas al fondo y muy abajo en un fondo casi vertiginoso el aparcamiento donde unas cuatro horas antes dejamos los coches. Comimos en la cumbre notando como la montaña viva latía poderosamente a nuestros pies.
En fin, con todo el equipaje cargado de sensaciones regresa el viajero a su vida cotidiana, reflexionando acerca de las cosas y de sus diferentes tiempos, y que hay un tiempo, limitado, para cada cosa... pero no debemos olvidar otros paisajes que estos días nos han regalado, si se quiere más intimistas: el calor de la buena compañía, los amigos y las amigas que los pasos compartidos nos han ido dando, la tranquilidad y el sosiego del valle escondido, la calidez del trato en el hotel...hemos recargado bien las pilas para afrontar nuevas travesías.
“El paisaje es el lugar de la existencia, es parte de la existencia y los grandes paisajes tienen la virtud de potenciarla. Porque nuestra relación con el entrono está llena de significados vitales...”
(Eduardo Martinez de Pisón)
martes, 28 de junio de 2011
UN RECESO
Estamos preparando nuestra gran escapada a esa especie de valle secreto que conforma la Val d’Aran. Se impone por tanto que este blog guarde silencio por algunos días. Os dejo un precioso texto de una maestra zen acompañado de algunas fotografías de nuestro anterior viaje a Aran en el 2007. Dejar algún espacio para cultivar vuestro camino anterior.
“Somos meros remolinos en el río de la vida. En su largo recorrido corriente abajo, el río golpea muchas rocas, ramas o irregularidades en su lecho, ocasionando remolinos espontáneos aquí y allá. El agua que casualmente se adentra en uno de ellos no tarda en reintegrarse en el río para formar parte de otro y volver luego a seguir su camino.
Pero por más que, durante breves periodos de tiempo, el agua de un remolino parezca un evento separado y claramente diferenciado, no deja, en ningún momento, de ser el río mismo. La estabilidad que posee un remolino es provisional…
Pero nosotros preferimos pensar que el pequeño remolino que somos no forma parte de la corriente, preferimos considerarnos como algo permanente y estable e invertimos toda nuestra energía en tratar de proteger nuestra supuesta separación y, para ello, establecemos fronteras fijas y artificiales.
En consecuencia, acumulamos un exceso de equipaje que nos impide escapar del remolino en el que nos hemos estancado y volver nuevamente a fluir.
Así es como nos quedamos atrapados en un remolino en que el agua está cada vez más sucia, mientras nuestra frenética reacción despoja de agua a los remolinos vecinos”.
“Vives en las ilusiones y en la apariencia de las cosas,
Existe una realidad y tú eres esa realidad.
Cuando la reconozcas, te darás cuenta que no eres nada
Y, al no ser nada, lo serás todo. Eso es todo “
PRIMERAS MIRADAS SOBRE EL PIRINEO
PIONEROS DEL PIRENEISMO
El montañismo es una actividad que cuenta con 200 años de historia, su origen, a finales del siglo XVIII, coincide con las primeras escaladas en los Alpes. Por supuesto, las montañas siempre han estado ahí, antes de la existencia del hombre, pero el ser humano las ha mirado tradicionalmente con temor y temblor, creyéndolas habitáculo de los dioses y de otros seres fantásticos. Hubo que esperar a que el siglo llamado de las luces inaugurara un cambio de mentalidad para que naciera la actividad que llamamos montañismo.
Dentro de esas extraordinarias y románticas figuras de los primeros exploradores es necesario centrarnos brevemente en alguno de ellos que configuraron eso que se ha venido en llamar “pireneismo clásico”. Se unían en estos aventureros un espíritu científico, es estudio, más que deportivo, y esas lejanas e inaccesibles cimas proporcionaban un marco incomparable para su aventura. El binomio ciencia – excursionismo lo vemos también reflejado cuando se analizan los primeros exploradores de nuestra sierra de Guadarrama.
Entre esos primeros viajes de exploración, realizados por extranjeros, cabe citar el del abad de Oyeu, Pierre Bernard de Palasson, auténtico pionero que inicia la investigación metódica de esas montañas en 1774, clasificando la composición mineralógica de distintos lugares, como Viñemal y Marboré.
Años más tarde, en 1786, Reboul y Vidal hicieron mediciones de altitudes y propusieron como la cota más alta del Pirineo el Aneto, frente al monte Perdido que había sido la opinión tradicional. Junker en 1792 en compañía de pastores alcanzó la cima de Viñemal.
Un unto importante de este nuevo interés por la montaña, será el año 1842 donde Tchinatcheff y Franqueville lograrán ascender al Aneto ayudándose de guías. Sin embargo la figura más destacada de esta época la constituye H.Russel, viajero incansable que transitó durante varios años las desoladas alturas superiores del macizo. En 1862 publicó una primera guía montañera y participó poco después en la fundación de la primera sociedad pireneista.
Entre tanto nombre extranjero devoto de esas montañas existe algún que otro español, como Lucas Mallada, que en 1878 publicó un estudio geológico dela provincia de Huesca contribuyendo grandemente al conocimiento del Pirineo en nuestro país.
EL CENTRE EXCURSIONISTA DE CATALUYNA
Fue en el siglo XIX, en la eclosión del movimiento romántico, cuando surgió una nueva mirada sobre el paisaje, y en especial sobre la montaña. Se iniciaron aquellas maravillosas aventuras que llevaron a encaramarse sobre las alturas tan inhóspitas y lejanas de aquel tiempo.
Este movimiento no es sólo, pues, admiración por la naturaleza, sino que va más allá, y aparece vinculado profundamente con los sentimientos nacionalistas que van emergiendo de aquí para allá y centran su mirada en lo popular, autóctono y diferencial.
Pues bien, en el meollo de este movimiento nace en Barcelona, en el año 1876 la Associació Catalanista d’excursions cientifiques (el CEC) con la finalidad declarada de investigar todo aquello que merezca atención sobre los conceptos científicos, literarios y artísticos de Catalunya. La creación de este club está inspirada en su homólogo inglés, el Alpine Club, fundado en el mismo año.
LA ECLOSION, EL PIRENEISMO EN LOS ALBORES DEL SIGLO XX
Es en esos comienzos del siglo XX cuando la sementera realizada en las décadas anteriores comienza a cuajar en grandes realizaciones. Surgen figuras verdaderos pioneros del montañismo en la Península, cuyos nombres tal vez han quedado oscurecidos por el rápido paso del tiempo. En el Pirineo catalán hay una figura que descuella sobre los demás, Luis Estasén, que se centró en el emblemático macizo de Pedraforca donde realizó la mayor parte de sus exploraciones y escaladas.
Fuera de España escaló además el Monte Rosa, el Mont Blanc y algunas de las cimas señeras de los Dolomitas. El macizo de Pedraforca forma, junto al Canigó y Montserrat, uno de los símbolos excursionistas y montañeros de Catalunya. Montaña de gran belleza estética, estará siempre unida al recuerdo de Luis Estasén que moría en 1950, en la inauguración del refugio que lleva su nombre al pie del macizo.
El Pedraforca es una montaña bicéfala, con dos cumbres casi gemelas conocidas como los pollegones. Ejemplos de curioso bicefalismo lo encontramos también en otras cumbres de los Pirineos, como Els Encantas y la Forcanada. No es una montaña especialmente alta, 2492 metros, pero la ascensión al techo del Pedraforca es bastante complicada si no se tiene experiencia.
viernes, 24 de junio de 2011
PYRINEOS. La gran travesia
Estamos a una semana vista de nuestra gran escapada al Valle de Aran, durante estos dias las sucesivas entradas en el blog van a estar centradas en los Pirineos, en esta primera os dejo información sobre una serie de actividades que se van a realizar para conmemorar el Año de los Pirineos. Las fotos que adjunto son de nuestra estancia en Benasque en el año 2009.
25 DE JUNIO AL 9 DE JULIO
Pyrineo, la Gran Travesía, para recorrer el mazizo
Para celebrar el Año de los Pirineos, la Comunidad de Trabajo de los Pirineos organiza 'Pyrineo', la Gran Travesía para descubrir y celebrar el macizo, en un ambiente alegre y festivo. ¡Desde el día 25 de junio al 9 de julio!
Saliendo del Atlántico y del Mediterráneo, pasando por España en el sur y por Francia en el norte, visitando los lugares pirenaicos más bonitos, cuatro recorridos y una serie de unos sesenta paseos inéditos van a converger en el corazón de los Pirineos, en el Valle de Azun, para celebrar la gran fiesta de los Pirineos el día 9 de julio de 2011.
Este acontecimiento excepcional clausurará los quince días de descubrimiento del macizo pirenaico a través de sus lugares emblemáticos durante paseos fáciles de entre 3 y 6 horas, que abarcarán un desnivel de entre 400 y 800 metros. Pueden participar tanto los particulares como los grupos de amigos, asociaciones y otros participantes de la montaña (se han previsto fórmulas especiales que ofrecen la totalidad del paseo, de 15 días, una semana o varios días) y también se realizarán propuestas adaptadas para los clubes y asociaciones.
En total, se han previsto ocho puntos de unión para veladas festivas y encuentros en torno a la cultura pirenaica: en Euskadi (25 de junio), Navarra (1 de julio), Aragón (5 de julio), Andorra (29 de junio), Languedoc-Rousillon (25 de junio), Aquitania (7 de julio), Mide-Pirénées (9 de julio) y Cataluña (28 de junio).
Las ocho etapas enmarcadas dentro de cuatro itinerarios por los Pirineos:
Euskadi
A semejanza de su cultura y de su lengua, el euskera, la naturaleza de Euskadi está repleta de matices y contrastes. Frescor y vitalidad del océano frente a rudeza y belleza salvaje de las montañas costeras y del interior. Sutil alquimia de un país mosaico que invita a descubrirlo.
En Euskadi, los contrastes y la diversidad son la norma: bosques profundos, relieves puntiagudos pero con alturas modestas, acantilados verticales y playas de Vizcaya y de Guipúzcoa frente al océano o incluso anchas llanuras de Álava que observan la tórrida meseta castellana... Las montañas costeras de Jaizkibel o del pico de las Tres Coronas no pueden eclipsar las cumbres y las sierras del interior (Aralar, Aitzkori, Elgea, Gorbeia, Peña y Salvada) de las cuales muchas están protegidas o consideradas como parques naturales. El espíritu de montaña de los vascos nació en sus cimas, recorridas en adelante por múltiples senderos balizados.
Aquí, la naturaleza nunca estuvo lejos de la civilización. Así pues, el visitante y el senderista tuvieron el privilegio de descubrir espacios naturales junto a las zonas urbanas o de grandes ciudades, como la costa junto a San Sebastián o a Irún, vecina de Hendaya, con parques naturales, reservas de la biosfera, biotopos protegidos y futuros espacios protegidos. Vínculo entre mar y montaña, el GR11, gran sendero de senderistas pirenaicos que vincula el Atlántico con el Mediterráneo, toma todo su impulso en el cabo Higuer, punto más occidental de los Pirineos, en Fuenterrabía. La oferta cultural se expresa en su idioma, sus fiestas y tradiciones, su patrimonio histórico y artístico ampliamente reconocido que forma la esencia y el origen de Euskadi. Sin olvidar su formidable gastronomía que irradia a través de sus chefs, sus infinitas mesas y sociedades gastronómicas en las cuales, la tradición rima con la convivencia.
Aquitania
En Aquitania, los Pirineos reciben la denominación de atlánticos. Son primeramente vascos, antes de ser berneses. Los primeros contrafuertes del macizo pirenaico dominan las playas de la costa vasca. De Hendaya sale el famoso GR10, el sendero de la gran travesía, que recorre toda la cadena hasta Banyuls. Desde la cumbre de la Rhune, montaña emblemática del País Vasco a la que podemos llegar mediante un trenecito de cremallera, los Pirineos se extienden a lo largo de algo más de 110 km a vuelo de pájaro en Aquitania.
Desde Saint-Jean-Pied-de-Port, hay que pasar 6 puertos para llegar al valle de Sola: Haltza, Haritzcurutche, Burdincurucheta, Heguichouria, Bagargui y Organbidexka, nombres difíciles de pronunciar para todo aquel que no hable euskera, la lengua vasca. Aquí, a caballo entre Francia y España, entre Sola y la parte baja de Navarra, se une a la montaña el mítico bosque de Irati, repleto de leyendas y creencias populares. Crómlechs y dólmenes dan testimonio de una civilización pastoral antigua.
Una cadena de 110 km a vuelo de pájaro, pero si tomamos la carretera de los puertos, nos hará falta mucho más para atravesar los célebres valles de Berne, Barétous, Aspe y Ossau, recorrer los puertos míticos de alta montaña, Tourmalet, Aubisque, Pourtalet y codearnos con las cimas más prestigiosas ubicadas en el Parque Nacional de los Pirineos Occidentales y dominadas por el majestuoso Pico del Midi de Ossau (2.884 m). Ya sean vascos o berneses, los Pirineos son tierra de tradiciones, heredadas del pastoralismo. El ritmo de la vida está marcado por la trashumancia estival, la dirección de los rebaños hacia los altos pastos, por los pastores, un espectáculo popular completamente escrito en vasco, y otras fiestas que rinden homenaje al folclore y a los productos locales, donde los contadores regionales y pastores silbones rivalizan en talento...
Midi-Pyrénées
Midi-Pyrénées se escribe con P mayúscula, como los Pirineos. Así pues, es la región francesa cuya cabeza y hombros se encuentran ubicados en el macizo pirenaico, gracias a tres de sus provincias: Hautes-Pyrénées, Haute-Garonne en su parte sur y por último, Ariège.
Cerca del 60% de las estaciones de esquí de la vertiente francesa y la mitad de las estaciones termales se ubican allí. A penas superados por los corredores del Tour de Francia, los nombres de sus puertos adquieren un gran prestigio: Tourmalet, Aspin, Peyresourde, Portet d’Aspet, Agnes, Pailhères… Y sus «Grands Sites» (lugares emblemáticos) expresan la profusión y el ingenio hasta en la historia y en la cultura: ciudad mariana de Lourdes, circo de Gavarni, Cauterets-Puente de España, observatorio del Pico del Midi y Bagnères-de-Bigorre, Luchon, Saint-Bertrand-de-Comminges pero igualmente, castillo de Foix y patrimonio decorado de la Ariège prehistórica…
Espacios protegidos y tranquilos
Desde 1967, hemos preservado allí la fauna, la flora y los puertos de altura, gracias al Parque nacional de los Pirineos, a caballo con Aquitaine. Han seguido los parques naturales regionales de los Pirineos catalanes y el de los Pirineos de Ariège, las reservas naturales, e igualmente, otras figuras de conservación de los territorios. Con asiduidad, se practica el senderismo, valles preservados hasta las cimas de más de 3.000 metros:
Balaïtous, Vignemale, Perdiguère, Montcalm, Pica d’Estats… Estas subidas no deben hacernos olvidar muchas cimas más modestas, igualmente fascinantes, al alcance de todos, infinitos lagos, estanques y curiosidades como objetivos de paseos y senderos. Los Pirineos son a la carta ¡solo hay que elegir!.
Aragón
En la vertiente española, los Pirineos aragoneses son el reflejo de la fastuosidad de los centros de montaña con belleza salvaje y grandes formaciones geológicas como los cañones de la sierra de Guara. Un terreno de aventuras tan bien señalizado como sus senderos...
Al norte de la Comunidad Autónoma de Aragón, la naturaleza adopta un papel principal en los Pirineos aragoneses. Aquí, la magia de la vertiente sur está completamente latente, con una luminosidad excepcional acompañada además, de la acogida agradable de los habitantes de Aragón y una gastronomía que combina recetas tradicionales y tendencias innovadoras. Ubicados en gran parte en la provincia de Huesca, sus espacios de montaña son inmensos y concentran las cumbres más altas, como el pico del Aneto (3.404 m), el techo de los Pirineos. Gracias a infinitos senderos balizados y a itinerarios adaptados al nivel de cada uno, podemos descubrir aquí infinidad de lagos y estanques, bosques y praderas de altitud donde pastan los rebaños durante el verano.
Montañas de luz y descensos de cañones
Más arriba, la mirada de los paseantes se gira hacia los glaciares destellantes, las crestas graníticas del Balaitous y de la Maladeta, la pirámide del Posets o el pintoresco valle de Ordesa. Con el macizo calcáreo del Monte Perdido, este conjunto constituye un parque nacional que la UNESCO ha clasificado como Patrimonio Mundial de la Humanidad. Además, las cinco estaciones de esquí alpino y las de fondo animan fuertemente la temporada invernal. Más al sur, antes de Somontano y de la llanura del Ebro, desde donde se vislumbra Zaragoza, la cresta de las sierras exteriores concluye en los Pirineos con sus caprichosas formaciones rocosas: paredes rojas de los Mallos de Riglos, la Meca del alpinismo, o barrancos calcáreos de la sierra de Guara, cortados por la erosión y apreciados por sus descensos de cañones, alrededor de Alquézar y de Rodellar.
Navarra
Bajo la influencia atlántica y sus relieves suavizados, los Pirineos navarros presentan fastuosos panoramas, desde el macizo de Lara hasta el verde valle del Baztán, pasando por el misterioso hayedo de Irati, hasta la iglesia colegial de Roncesvalles, en el camino de Santiago de Compostela.
El norte de Navarra ofrece el rostro amable de los Pirineos, bajo la influencia atlántica. Las crestas despedazadas se redondean, el hielo y la nieve retroceden, el bosque alpino de abetos cede terreno frente al hayal y al encinar, mientras que la pizarra de los pueblos de altura es sustituida por la teja. En el noreste del territorio, el macizo calcáreo de Lara, desde donde emerge la Mesa de los Tres Reyes, en la frontera entre Berne y Aragón, muestra fastuosos panoramas por encima de los valles de Belagua y del Roncal. A continuación, se sucede el profundo hayedo de Irati seguido de la iglesia colegial de Roncesvalles, etapa fundamental del camino de Santiago de Compostela. Más al sur, profundos cañones mediterráneos, los acantilados de las foces de Lumbier y de Arbayún, sirven de refugio a los buitres salvajes que planean, incansables, en busca de alimento.
Diversidad geográfica y gastronómica
Al acercarnos a los valles del Baztán y de Ultzama, con verdes praderas y casas fortificadas rodeadas por su dintel recubierto por el escudo, los paisajes terminan suavizándose. Y más al oeste, las sierras de Aralar y de Urbasa-Andía, esta última clasificada como parque natural, prolongan la cordillera pirenaica. La diversidad ecológica y geográfica se manifiesta con brío: picos nevados al norte y estepa semi-desértica de Bardenas al sur, una vez pasada la capital, Pamplona. Estos contrastes se reflejan en la gastronomía: requesón de oveja, quesos del Roncal o de Idiazabal, caza de montaña, carne de cordero, vinos de denominación de origen, verduras de las riberas del Ebro, desde el pimiento hasta el espárrago y desde la alcachofa hasta el cardo.
Andorra
Este pequeño país 100% pirenaico con una historia singular ofrece infinitas posibilidades de turismo de naturaleza y de aire libre durante el verano. En invierno, con su superficie esquiable de dimensión europea, sus pistas atraen a los aficionados de los deportes del deslizamiento y de los espacios infinitos.
Imagínese un país de 468 km2, donde la propia esencia de los Pirineos estuviese concentrada. Se trata de Andorra, el único estado 100% pirenaico. Su creación se remonta a la baja Edad Media y la historia le ha legado dos co-príncipes: el presidente de la República francesa y el obispo de la ciudad catalana de la Seu de Urgell.
Desde entonces, este principado se ha modernizado y sabe acoger a turistas. T Tanto en verano como en invierno, acoge cada año a 8,5 millones de visitantes de todo el mundo. Éstos vienen a esquiar, a ir de tiendas atraídos por las oportunidades o a descubrir esta joya de valles profundos, dominados por un desfile de cimas, circos glaciares, lagos y estanques. Algunos centros permiten un acceso fácil, otros exigen varias horas de camino a pie, como el valle del Madriu-Perafita-Claror, declarado Patrimonio universal de la UNESCO.
La riqueza del patrimonio natural se combina de maravilla con el patrimonio cultural del Principado. Los museos, los monumentos, el arte romano y la gastronomía son algunas de los múltiples atractivos que atraen a los turistas.
Actividades de ocio al aire libre, tanto en verano como en invierno
Las montañas ofrecen a los aficionados de las actividades al aire libre todo aquello con lo que sueñan: paseos, senderismo de día o de varios días, itinerarios ecoturísticos, circuitos de bicicleta de montaña y cicloturismo, alpinismo y vías férreas, equitación, itinerarios culturales como la ruta del Hierro, el Circuito del hábitat rural (Casa Cristo, Casa Rull, Casa de Areny-Plandolit), autobús turístico...
En invierno, las cuestas gozan de una nieve excepcional. Las estaciones de esquí alpino de Paso de la Casa, Graug Roig y Soldeu-El Tarter se agrupan en una única superficie esquiable de dimensión europea; Gran Valira, con forfait único. Lo mismo ocurre con Pal-Arinsal y Ordino Arcalis, reunidos bajo la marca Vallnord. Las dos superficies cuentan con más de 300 km de pistas y con una capacidad de 156.000 esquiadores/hora.
Los aficionados del esquí de fondo cuentan con Naturlàndia en Sant Julia de Lòria y los principiantes con el Parador de Esquí Canaro. Y para relajarse, goce del agua tranquilizante del complejo termolúdico Caldéa, con su arquitectura futurista, en Escaldes-Engordany.
Languedoc-Roussillon
Rey de la biodiversidad y del turismo de naturaleza, los Pirineos catalanes gozan de la proximidad entre el mar y la montaña. En el menú: descubrimientos y deportes al aire libre, esquí, visitas, termalismo y atractivos de un clima seco y soleado.
Languedoc-Roussillon, rey de la biodiversidad. Dos tercios de las especies conocidas en Francia se encuentran presentes en dicha región gracias a su posición biogeográfica y a la variedad de sus medios: litoral, garrigas, mesetas calizas, montaña... En las 138.000 hectáreas del Parque natural regional de los Pirineos catalanes, se registran 800 especies de plantas, 130 aves reproductoras y más de 50 mamíferos. Entre Cerdaña, Capcir y Haut Conflent (Pirineos Orientales), este amplio espacio protegido engloba el mítico pico Canigó y sus reservas naturales, la zona Carlit-lago de Bouillouses-Camporeils hasta el tesoro botánico del valle de Eyne. Aquí, podemos practicar el senderismo y descubrir el medio natural.
Con sus 300 días de sol anuales, la proximidad entre el mar y la montaña crea sorpresas y contrastes. Desde la cresta de Albères, refugio del hayedo atlántico más al sur de Francia, contemplamos los puertos cercanos de la Costa Bermeja. Y estos distintos contrastes se acentúan en las cercanías de los pastos de verano y de los bosques de Vallespir, hasta los altiplanos del Capcir y de Cerdaña, con clima seco, ideales para tratar las enfermedades respiratorias.
Atractivo del clima y trenecito amarillo
Gracias a las virtudes de sus aguas, las estaciones termales de Amélie, Vernet, Molitg, Le Boulou y La Preste ofrecen sus curas y estancias de recuperación. Por su parte, Dorres y Santo Tomás proponen sus baños de agua caliente sulfurosa al aire libre. Vínculo entre la llanura del Roussillon y las tierras de altura, el Trenecito amarillo permite descubrir desde Villefranche-de-Conflent las fortificaciones de Vauban, los hornos solares de Odeillo y de Mont-Louis o incluso esquiar (esquí alpino o de fondo) en una de las nueve estaciones de las Nieves catalanas, en torno a Font-Romeu, Les Angles y Puyvalador.
Cataluña
Descubrir los mil y un rostros de los Pirineos catalanes gracias a sus múltiples senderos e itinerarios balizados. En el menú: paisajes grandiosos, recorridos adaptados al nivel de cada uno, sin olvidar una gastronomía que dice mucho sobre la diversidad de los lugares.
Nada más y nada menos que 1.000 km de senderos balizados recorren los Pirineos catalanes. Los itinerarios ofrecen todos los niveles de dificultad, desde el raid hasta el circuito familiar fácil. Es el caso del Parque nacional de Aigüestortes y el estanque de San Mauricio, que además de sus paisajes grandiosos, muestra lagos de altura y redes de refugios. Los GR atraviesan gran parte del territorio. Así pues, el GR11 empieza en las ruinas grecorromanas de Ampurias, en la Costa Brava, y continúa por el sur hasta la frontera con Aragón. O incluso el recorrido del Vallede Arán (93 km) y sus pueblos pintorescos. Por su parte, el GR11 empieza en la costa del cabo de Creus y muestra los mil y un rostros de las montañas catalanas: Garrotxa y sus volcanes, Ripollès, Cerdaña sur, Alto Urgel (alrededor de Andorra), Pallars Sobirà, Valle de Arán y Alta Ribagorza antes de terminar su trayecto en Fuenterrabía, frente al océano, al cabo de 47 días de marcha, en la Comunidad de Euskadi. No obstante, estas etapas pueden realizarse por día o durante un fin de semana. Otros, como los Caminos del Jussà, proponen recorridos históricos, incluyendo uno que toma el espectacular desfiladero rocoso de Mont-Rebei, en el Montsec.
Tras un buen paseo, el arte de la buena gastronomía
Si el apetito se adquiere andando, la gastronomía catalana se codea con las cumbres gracias a sus múltiples restaurantes y cocineros de prestigio, como Ferran Adrià. La diversidad de sus productos y tierras tienen gran influencia: quesos, productos de caza y pesca, cordero, judías secas, verduras a la plancha… sin olvidar los champiñones, pasión de los gastrónomos catalanes y base de múltiples platos o acompañamientos.
Durante estos quince días se realizarán paseos fáciles de entre tres y seis horas, que abarcarán un desnivel de entre 400 y 800 metros. Pueden participar tanto los particulares como los grupos de amigos, asociaciones y otros participantes de la montaña (se han previsto fórmulas especiales que ofrecen la totalidad del paseo, de 15 días, una semana o varios días) y también se realizarán propuestas adaptadas para los clubes y asociaciones.
El evento está organizado por la Comunidad de Trabajo de los Pirineos (CTP), que reúne ocho entidades políticas de tres Estados distintos, unidas a ambos lados de la cadena pirenaica, con el objetivo de contribuir al desarrollo y a la conservación de los Pirineos. En el norte, tres regiones francesas; Aquitaine, Midi-Pyrénées (actualmente en la presidencia) y Languedoc-Roussillon, se unen a las cuatro comunidades autónomas españolas: Cataluña, Aragón, Navarra y Euskadi, sin olvidar el Principado de Andorra.
miércoles, 22 de junio de 2011
NUEVO CIRCUITO PIRENAICO VALLE DE RIBES
El valle de Ribes estrena su propio circuito montañero: Els Bastions
Los seis ayuntamientos del valle de Ribes, en el Pirineo de Girona, han promocionado la creación de un circuito montañero de largo recorrido parecido a los que ya existen en otros puntos de Cataluña, como Caballos del viento o la Puerta del cielo. Els Bastions tiene una longitud de 105 kilómetros divididos en cinco etapas, aunque hay una versión para corredores.
El 1 de junio se ha abierto oficialmente la primera temporada de Els Bastions, una ruta circular que, con origen en Ribes de Freser, recorre las cumbres más importantes de este sector pirenaico, como el pico Bastiments, el Puigmal o el pico Taga, así como el valle de Núria. Els Bastions estará "abierto" hasta el 20 de septiembre.
El circuito suma 105 kilómetros y cerca de 7.500 metros de desnivel positivo. “Es un circuito para personas con experiencia –comenta arles Palacios, de la organización– no para familias”. Sólo hay que echar un vistazo a las cifras de las etapas para verificarlo: la menos exigente tiene “sólo” 1.150 metros de desnivel y 15 kilómetros de longitud. Los números de la etapa reina dan casi mareos. 30 kilómetros de longitud y 1.866 metros de desnivel.
Els Bastions se diferencia de los otros circuitos pirenaicos en que no se utilizan refugios porque las etapas siempre terminan en pueblos, salvo la etapa”amarilla” que finaliza en el santuario de Núria “que tiene todos los servicios de un pueblo –asegura Carles Palacios”. En lo que sí se parece a las otras travesías pirenaicas que tanto éxito están teniendo es en las alternativas de cómo hacerlo: hay una versión para gente normal (Open) que se divide a voluntad del aficionado con un límite de cinco etapas; y la versión para “machacas” amigos de los récords (Skyrunning Non Stop) que es un poco más corta: 85 kilómetros y 6.620 metros de desnivel positivo). La salida y la meta se ha situado en Ribes de Freser, y el sentido de la marcha es el que decida el caminante o corredor.
El itinerario no dispone de un marcaje especial. En muchos tramos los inscritos se pueden guiar por las marcas del sendero de gran recorrido GR 11 o por las marcas amarillas de la red Itinerànnia. En las zonas con más dificultades de orientación se han pintado marcas de pintura naranja. En todo caso, la organización insiste en que es imprescindible el uso del mapa. Para facilitar las cosas, se ha llegado a un acuerdo con Alpina para que la veterana editorial confecciones un mapa exclusivo para Els Bastions, como ya ha hecho con otros circuitos.
Como también es habitual, el caminante de Els Bastions lleva un forfait que va sellando en los alojamientos donde pernocta y en algunos otros puntos estratégicos donde se han colocado balizas como las que se utilizan en las carreras de orientación. Cumplir con este protocolo es necesario si se quiere obtener un premio conmemorativo y pasar a formar parte de la clasificación.
La organización ha preparado una página web con todos los detalles del recorrido y con un área de reservas. También tiene un apartado para el ranking que, como es natural, todavía está en blanco a la espera de los primeros “bastionadores”.
Los seis ayuntamientos del valle de Ribes, en el Pirineo de Girona, han promocionado la creación de un circuito montañero de largo recorrido parecido a los que ya existen en otros puntos de Cataluña, como Caballos del viento o la Puerta del cielo. Els Bastions tiene una longitud de 105 kilómetros divididos en cinco etapas, aunque hay una versión para corredores.
El 1 de junio se ha abierto oficialmente la primera temporada de Els Bastions, una ruta circular que, con origen en Ribes de Freser, recorre las cumbres más importantes de este sector pirenaico, como el pico Bastiments, el Puigmal o el pico Taga, así como el valle de Núria. Els Bastions estará "abierto" hasta el 20 de septiembre.
El circuito suma 105 kilómetros y cerca de 7.500 metros de desnivel positivo. “Es un circuito para personas con experiencia –comenta arles Palacios, de la organización– no para familias”. Sólo hay que echar un vistazo a las cifras de las etapas para verificarlo: la menos exigente tiene “sólo” 1.150 metros de desnivel y 15 kilómetros de longitud. Los números de la etapa reina dan casi mareos. 30 kilómetros de longitud y 1.866 metros de desnivel.
Els Bastions se diferencia de los otros circuitos pirenaicos en que no se utilizan refugios porque las etapas siempre terminan en pueblos, salvo la etapa”amarilla” que finaliza en el santuario de Núria “que tiene todos los servicios de un pueblo –asegura Carles Palacios”. En lo que sí se parece a las otras travesías pirenaicas que tanto éxito están teniendo es en las alternativas de cómo hacerlo: hay una versión para gente normal (Open) que se divide a voluntad del aficionado con un límite de cinco etapas; y la versión para “machacas” amigos de los récords (Skyrunning Non Stop) que es un poco más corta: 85 kilómetros y 6.620 metros de desnivel positivo). La salida y la meta se ha situado en Ribes de Freser, y el sentido de la marcha es el que decida el caminante o corredor.
El itinerario no dispone de un marcaje especial. En muchos tramos los inscritos se pueden guiar por las marcas del sendero de gran recorrido GR 11 o por las marcas amarillas de la red Itinerànnia. En las zonas con más dificultades de orientación se han pintado marcas de pintura naranja. En todo caso, la organización insiste en que es imprescindible el uso del mapa. Para facilitar las cosas, se ha llegado a un acuerdo con Alpina para que la veterana editorial confecciones un mapa exclusivo para Els Bastions, como ya ha hecho con otros circuitos.
Como también es habitual, el caminante de Els Bastions lleva un forfait que va sellando en los alojamientos donde pernocta y en algunos otros puntos estratégicos donde se han colocado balizas como las que se utilizan en las carreras de orientación. Cumplir con este protocolo es necesario si se quiere obtener un premio conmemorativo y pasar a formar parte de la clasificación.
La organización ha preparado una página web con todos los detalles del recorrido y con un área de reservas. También tiene un apartado para el ranking que, como es natural, todavía está en blanco a la espera de los primeros “bastionadores”.
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