Este es el blog del grupo de montaña del Paseito. Aquí encontrarás información y comentarios de nuestras excursiones, propuestas de nuevas rutas y diversa documentación relacionada con el senderismo y el medio ambiente. Bienvenid@


Nuestro grupo se creó en enero de 2003, cuando realizamos nuestra primera excursión. Desde entonces nos contemplan ya un largo camino de salidas a nuestras montañas, en particular a la vecina Sierra de Guadarrama

viernes, 5 de agosto de 2011

200 años de la ascensión al Jungfrau

Un artículo relacionado con la historia del montañismo para terminar la semana. Está relacionado con la celebración del 200 aniversario de la conquista del Jungfrau (Suiza). Aquí os dejo el post.

Ayer, 3 de agosto, Suiza conmemoró el 200 aniversario de la primera ascensión a la Jungfrau, uno de los cuatromiles más míticos de los Alpes, que da nombre a toda una región y que es célebre en todo el mundo gracias al ferrocarril cremallera que sube hasta sus pies.

Tal y como sucedió con Zermatt y Chamonix, los pioneros del alpinismo empezaron a descubrir las cumbres del Berner Oberland a principios del siglo XIX, convirtiendo a Interlaken, Grindelwald, Wengen, Mürren y Lauterbrunenn en el centro neurálgico del turismo de montaña a los pies de la Jungfrau.

Por aquel entonces, las grandes cumbres suizas permanecían vírgenes, atrayendo el interés de alpinistas y turistas (la mayoría ingleses) a la región. Los cazadores y los pastores de la zona no tardaron en convertirse en auténticos guías de montaña, pues conocían como nadie la zona y sabían interpretar con fiabilidad los avisos de la madre naturaleza.

Precisamente fueron dos cazadores de Fiesch (Valais), Alois Volker y Joseph Bortis, quienes guiaron a los hermanos Johann Rudolf y Hieronymus Meyer hasta la cumbre de la Jungfrau (4.158m). Fueron los primeros en llegar, en 1811, tras cuatro días de travesía desde el Lötschental. Tal hazaña trajo consigo un notable incremento de popularidad no solo de la Jungfrau sino de sus cumbres vecinas y sus valles, facilitando la creación de las primeras compañías de guías en la región.

Un año más tarde, los mismos guías Alois Volker y Joseph Bortis, junto a Arnold Abbühl, escalaron por vez primera el Finsteraarhorn (4.273m), demostrando que las grandes cumbres podían ser vencidas. La ascensión a la Jungfrau marcó el inicio de la gran conquista de los Alpes, disparando el número de ascensiones y el interés deportivo y científico por las grandes cumbres suizas. Con el paso de los años, la región se convertiría en todo un referente global a nivel de esquí y deportes de montaña, evolucionando hasta la actualidad.

La región de la Jungfrau celebra, desde el 30 de julio hasta el 7 de agosto, una serie de actos conmemorativos donde encontramos un interesante ciclo de conferencias a cargo de alpinistas de nivel, como Thomas Ulrich o Stephan Siegrist. El día 3 de agosto la pequeña población de Wengen, situada en una impresionante terraza por encima del valle de Lauterbrunnen, a los pies de la Jungfrau, recibió la visita del Consejero Federal Ueli Maurer, quien presidió un acto oficial en memoria de la primera ascensión.

La sección de Lauterbrunnen del CAS (Club Alpino Suizo), activa desde hace cien años y la Asociación de Guías de Montaña de Grindelwald, fundada hace 125 años, participaron activamente de la celebración, pues su labor divulgadora y profesional a la hora de dar a conocer la Jungfrau al mundo merece el reconocimiento que se les otorgó.

Para la ocasión se ha puesto a la venta el libro “Jungfrau, 200 Jahre Jungfraugipfel”, (solo en alemán), escrito por Peter Brunner, donde se rinde homenaje a la conquista de la Jungfrau, a los 125 años de Asociación de Guias de Grindelwald y a los cien años de la sección CAS de Lauterbrunnen.

Hace una década, con motivo del 140 aniversario de la hazaña, un grupo de alpinistas británicos y de guías de montaña suizos ascendieron al Jungfrau recreando la primera ascensión, usando ropa y material del siglo XIX. Durante los diez días de expedición, consiguieron ascender también al Mönch.

jueves, 4 de agosto de 2011

Senda del Genaro

Os remito información sobre una nueva oferta senderista en nuestra sierra. La llamada Senda del Genaro que bordea el embalse del Atazar. En la página web que os refiero más abajo teneís información muy completa.

El circuito completo se podrá hacer en seis jornadas.
La Mancomunidad del Embalse del Atazar ha lanzado el pasaporte de la “Senda del Genaro” (GR 300) que viene a ser un pasaporte parecido a la famosa compostelana del Camino de Santiago.

La idea es que la gente complete las seis etapas que forman el GR 300, ya sea caminando, en bicicleta o caballo/burro. El GR 300 Senda del Genaro, une los pueblos ribereños al Embalse del Atazar y tiene como característica particular que es un recorrido circular que se puede hacer en varios días.

El pasaporte de la Senda del Genaro se puede pedir y sellar en los museos, ayuntamientos, puntos de información, bares y restaurantes de El Atazar, El Berrueco, Cervera de Buitrago, Patones, Puentes Viejas y Robledillo de la Jara. Los establecimientos en los que se puede sellar el pasaporte se identifican por un distintivo.

Más información y guía interactiva de la “Senda del Genaro” en: http://www.embalsedelatazar.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Camino de Santiago en el Val d'Arán

El Valle de Arán prepara su propio Camino de SantiagoIndependientemente de que al final todos los caminos lleguen a Santiago, existan tantos caminos como caminantes, o que hablemos de un único camino con distintas ramificaciones… lo cierto que quien no quiera ir a Santiago no puede alegar “ausencia de rutas”. Por doquier surgen recorridos que de una u otra forma te acercan a ese “finis terrae” donde brilla con luz propia la tumba del Apóstol (sin entrar realmente a preguntar a quien pertenecen los huesos que yacen en el sepulcro). Pues aquí, como en otras cosas importa más el sentido que la fría realidad.

Pues bien, a este ya largo catalogo da caminos se suma el proyecto presentado “La Asociación de Amigos del Camino de Santiago en la Val d’Aran” que acaba de culminar la primera fase del proyecto de una ruta jacobea que une Saint Bertrand de Cominges y Roda de Isábena a través de la Val d’Aran. Aquí os dejo la publicación. (La verdad que podría ser una opción interesante para algún año)

“La Asociación de Amigos del Camino de Santiago en la Val d’Aran comenzó hace dos años a dar forma a la hipótesis de que una de las antiguas vías de peregrinos entrara en España por el Valle de Arán. El punto de partida era evidente: si no hubiese existido ese camino, ¡qué sentido tenía la presencia de un hospital construido en el siglo XIII en la vertiente sur del puerto de Viella!

Tras dos años de estudios y trabajo sobre el terreno buscando los caminos que permitieran ir desde Saint Bertrand de Cominges, en Francia, a Roda de Isábena, en la Ribagorza aragonesa, a través de la Val d’Aran, la Asociación presentó el resultado el pasado jueves 28 de julio en el Conselh Generau d'Aran.

Y el resultado es un itinerario de 150 kilómetros, 170 para los ciclistas, que parte de Saint Bertrand y utilizando una nueva vía ciclista entra en el Valle de Arán por Pont de Rei. Una vez en el Valle de Arán, la ruta jacobea discurre por el Camí Reiau y sale del valle por el camino del Puerto de Viella, la única vía que comunicaba el valle con la . A partir de ahí, el camino utiliza senderos de pequeño recorrido y caminos vecinales hasta Pont de Suert, donde cambia de dirección para dirigirse hacia el oeste, hacia Vilas del Turbón, donde de nuevo toma rumbo sur hasta llegar a Roda de Isábena.

Ahora comienza la segunda fase, que es la de señalización, una labor que la Asociación confía en que las administraciones de los tres territorios que atraviesa el “camino aranés” comiencen a hacer durante lo que queda de verano. Para ello se va a utilizar la clásica vieira amarilla sobre fondo azul. En estos momentos, la Asociación está poniendo en marcha una página web con toda la información necesaria para hacer el camino aunque éste no esté todavía señalizado. Hasta que la página esté activa, se puede solicitar la cartografía GPS en la dirección electrónica caminoaranes@gmail.com.

Por ahora, según reconoce el presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en la Val d’Aran, José Fernández, los caminantes tendrán que hacer uso de los alojamientos privados para pasar la noche, ya que no hay ningún albergue para peregrinos. “El alojamiento no representa ningún problema –asegura José Fernández– porque toda la ruta, sobre todo en la parte aranesa, está bien dotada de instalaciones hoteleras para todos los gustos y bolsillos”.

Los promotores del Camino aranés calculan que los peregrinos a pie pueden recorrer todo el itinerario en ocho etapas bastante cómodas, a excepción de la que corresponde al puerto de Viella, que es inevitablemente larga y sacrificada. Por su parte, los ciclistas pueden cubrir el viaje en seis etapas”.

martes, 2 de agosto de 2011

Travesía Puerto Cotos-Fuenfría-Puerto de Navacerrada

Domingo 24 julio

Con un poco de retraso os mando una pequeña crónica de nuestra travesía del domingo 24. Fuimos sólo Jose y yo. Comenzamos a las 8.20 desde el Puerto de Cotos y a eso de las 3 ya habíamos acabado. Pillamos un dia de frío (bastante impropio para un mes de Julio) que hizo que andar por parte del recorrido, la más aérea, fuera bastante desapacible. El recorrido muy bonito y variado de unos 17 kilometros que se puede repetir con el grupo "completo".

Comenzamos junto a la estación de Cotos para comenzar un rápido descenso por un camino balizado con manchas de pintura amarillas. Es el camino viejo del Paular, una antigua vía que comunicaba esta Cartuja con la Granja de San Ildefonso. El camino, ahora una amplia pista forestal está arreglado y se baja muy bien. Alcanzamos así la carreterilla asfaltada, sin tráfico rodado que atraviesa el pinar de Valsain. Giramos a nuestra izquierda y seguimos el tranquilo descenso, contemplando esos inmensos pinos que jalonan el itinerario como altivos mástiles que se elevan al cielo. Junto a las pinturas amarillas hay muy escasas pinturas del GR, que venimos siguiendo desde el puerto y nos acompañará hasta la Fuenfría (aunque alguien debería pensar en repintarlas y colocar algunas en cruces estratégicos, en que brillan por su ausencia). Nuestro camino desemboca y va a morir en la ajetreada carretera, justo al final de las Siete Revueltas, hay que cruzarla con cuidado y bajar unos cientos de metros por el arcén. Justo después de pasar la abandonada casa de postas o "venta de los mosquitos", tomamos un camino que sale a nuestra izquierda. Donde comenzamos a ver de nuevo las marcas del GR.

Hemos perdido unos 400 metros desde Cotos que ahora tenemos que comenzar a recuperarlos. Pasamos junto a un pequeño monolito puesto en memoria de un soldado "desaparecido" en 1937. Pero cuyo cadáver no ha sido encontrado. El camino sigue siendo igual de cómodo pero comienza a elevarse, teniendo alguna que otra rampa más o menos dura. Dejamos la pista asfaltada que sube hacia la fuente de la Fuenfría (nos serviría igualmente para alcanzar el puerto pero con más vueltas). Tomamos un amplio camino carretero por donde avanza el GR, aunque las señales del mismo en este punto crucial brillan por su ausencia. Este camino sube ya decididamente, finalmente llega a una pequeña vaguada donde hay que vadear el rio, en esta época de caudal bastante menguado, y reconvertido en senda asciende muy fuertemente hacia el puerto.

Por fin a eso de las 11 alcanzamos el puerto de la Fuenfría, muy concurrido. Paramos un poco para reponer fuerzas y sentimos ya el frío, presagio de lo que nos espera más arriba. Volvemos al camino solitario y nos enfrentamos a la áspera loma que nos llevará a coronar el Cerro Ventoso, bastante incómoda de subir, y que al final la mejor opción es ascender por la vía directa evitando las zonas de pequeñas pedreras que aparecen diseminadas de aquí a allá.

La zona de Cerro Ventoso es bastante desconocida, sin embarga esta estrecha planicie tiene vistas agradecidas, sobre todo del macizo de Siete Picos que ya contemplamos a nuestra derecha. Atravesamos la mesetilla para bajar por evidente camino hasta el collado Ventoso, otra zona animada y concurrida, verdadera encrucijada  de caminos. Sin más nos enfrentamos a la tarea de subir el tramo final que nos aupará hasta el objetivo: la escotadura entre el sexto y quinto pico. Sin embargo esta subida, como ya llevamos bastante calentamiento previo, se antoja cómoda, además el camino no presenta grandes problemas. Y alcanzamos nuestro objetivo, somos recibidos arriba por un intenso aire frío, muy desagradable y que nos lleva a enfundarnos todo lo que tengamos de ropa. Suerte que Jose me pudo dejar un chubasquero que algo me alivió. Estamos casi en los 2100 metros, así que habremos ascendido unos 700 metros más o menos.

Recorrimos la estrecha plataforma donde se acumulan los montones de piedras que van conformando las distintas cimas de siete picos. Nos colocamos debajo de la "ventana de diablo", y fuimos observando esa curiosa arquitectura de caos de rocas de granito modelada por siglos de tiempo. Muy lejos a la izquierda contemplamos el puerto de Cotos, donde comenzamos la singladura hace ya algunas horas. Nuestro camino es ahora sencillo, sólo hay que prestar atención en el paso del segundo pico, un tanto incómoda de flanquear. Alcanzamos el primer pico, el más alto, con prisas para bajar y buscar alguna zona más "calentita". Comienza un rápida bajada por un claro sendero que ofrece varias alternativas. Es la zona donde vemos más caminantes pues nuestra ruta, salvo puntos concretos, estuvo bastante solitaria. Por fin cercr ya del cerro del telégrafo encontramos una zona resguardada donde tomar el bocadillo. Desde aquí hasta el puerto ya queda poca historia que contar. A las tres alcanzamos la venta Arias, donde un café nos sirvió de punto final a esta bonita travesía.  

viernes, 22 de julio de 2011

Vall de Sorteny

Os sigo remitiendo información de parajes interesantes de nuestro suelo peninsular, esta vez le toca a este rincón andorrando.

Parque Natural de la Vall de Sorteny: un museo al aire libre
En el parque se encuentran más de setecientas especies de flores y plantas para descubrir mediante rutas guiadas o por libre. Los senderistas se pueden hospedar en el refugio que se encuentra en el parque a más de 1.900 metros de altura.

Andorra, con una superficie de 468 kilómetros cuadrados, acoge en sus fronteras tres espacios protegidos de gran belleza y de enorme valor natural: El Parque Natural de la Vall de Sorteny, el del valle del Madriu-Perafita-Claror y el Parque Natural Comunal del Valle del Comapedrosa. De todos ellos, destaca por su flora el Parque Natural de la Vall de Sorteny: más de 700 especies de flores y plantas, algunas exclusivas de los Pirineos, que se pueden contemplar en una visita al jardín botánico.

Este parque de más de 1.000 hectáreas es un espacio protegido y de gran interés desde el punto de vista científico, histórico, educativo y paisajístico y cuenta en su interior con numerosas rutas de diferentes niveles de dificultad para descubrir los secretos del parque, bien en compañía de un guía, bien por libre.

Una buena manera de conocer los ejemplares de fauna y flora es mediante los dípticos elaborados por el parque y que recogen para los visitantes toda la información que necesitan para identificar los puntos en los que se encuentran, aunque algunos de los animales resultan difíciles de ver.

Entre las especies que pueden divisarse en el parque se encuentran la rana roja, el rebeco, la marta o el tritón pirenaico, dispersadas por el parque, en su hábitat natural. En lo que se refiere a la observación de la flora, hay que tener en cuenta las épocas de floración de las diferentes especies, aunque en su mayoría se producen en julio

Dentro del parque se pueden hacer tres rutas guiadas: Pájaros, mariposas y zonas húmedas presentes en el parque natural (3 horas); Fauna y flora alpina, subalpina y lago, que conduce hasta el lago del Estanyó (4 horas), y Paisajes de circosglaciales y bosques viejos (3 horas), ruta que sigue el camino por la collada de Meners y el Pico de la Serrera.

En el parque confluye otro camino de mayor duración y dificultad, pensado para senderistas más expertos: el GRPaís, dividido en siete etapas, que atraviesa el Valle de Madriu-Perafita-Claror (Patrimonio Mundial), el Parque Natural del Valle de Sorteny, el Parque Comunal Natural de los Valles del Comapedrosa, y las reservas de caza del valle de Enclar y del valle de Ransol.

Aquellos que lo deseen pueden dedicar más tiempo a conocer el Parque Natural del Valle de Sorteny y dormir en el refugio Borda de Sorteny, un refugio libre a 1.965 metros de altura, con increíbles vistas y al que solo se puede acceder a pie, caminando unos 30 minutos.

jueves, 21 de julio de 2011

Excursion domingo 24 julio

Todavía con el Valle de Arán en nuestra cabeza, y nuestros sentidos, regresamos a los escenarios serranos como quien regresa a casa después de un viaje. La propuesta para el domingo, aunque se fija en un objetivo de sobra conocido -si es posible conocer a fondo las montañas por mucho que las pateemos-, accederemos al mismo por una "vía" totalmente inédita. Partiendo del Puerto de Cotos, iniciando un rápido descenso hasta la venta de los Mosquitos, y remontando altura ya sin pausa hasta situarnos en la estrecha plataforma, donde se apiñan esos característicos promontorios rocosos que conforman Siete Picos. Aprovechando la ocasión para asomarnos por la airosa Ventana del Diablo. Y concluyendo nuestro periplo en el Puerto de Navacerrada.
De esta forma nuestra marcha conecta dos poderosos macizos: el de Peñalara y Siete Picos, que parecen mirarse frente a frente, separados por el profundo valle de Valsain.
Esquema del recorrido:
PUERTO DE COTOS (1830 m.)
CAMINO VIEJO DEL PAULAR
PISTA FORESTAL (GR 10.1)
VENTA DE LOS MOSQUITOS (aprox. 1300 m.)
PUERTO DE LA FUENFRIA (1796 m.)
CERRO VENTOSO (1965 m.)
COLLADO VENTOSO (1896 m.)
6º PICO (2092 m.)
RECORRIDO 6º AL 1º PICO (2138 M.)
CERRO DEL TELEGRAFO (1978 m.)
PUERTO DE NAVACERRADA (1860 m.)

viernes, 8 de julio de 2011

VALLE DE ARAN. Primera crónica

Encants y lago Sant Maaurici
Acabo de regresar, prácticamente, de nuestros intensos días araneses, todavía con las imágenes vívidas que el tiempo convertirá en inolvidables. La mente progresivamente va serenándose pero, todavía, en los dinteles de la memoria se conserva fresca la impronta de todos aquellos rincones que han ido asombrando a nuestra retina.

Esta vez el tiempo repartió suerte desigual, dos jornadas magníficas, una pasada por agua –en parte-, y otra que comenzó bastante bien y acabó torciéndose. Pero incluso el mal tiempo tiene algo se sublime cuando se está en el país de las montañas.

Las excursiones no desmerecieron aunque las incidencias, climatológicas, supusiesen cambio de programa. Sin perjuicio de un comentario más detallado más adelante fueron éstas:

- La primera jornada, una travesía entre Saint Maurici y Bahns de Tredós, atravesando el Circo de Colomers y subiendo, opcionalmente, al Tuc de ratera que nos regaló una visión asombrosa del paisaje lacustre a sus píes.

Lago de Besiberri
- El segundo día, en el que hubo varias opciones, una minoría subimos al lago Besiberri, el “circo pirenaico perfecto”. Allí mientras Clara, Salva, Alfonso y Jesús, subían un poco más hasta el segundo lago, yo me quedé en el primero por espacio de una hora y media, solo, rodeado por una naturaleza y un escenario que rebasaría cualquier calificativo y que me deparó un crisol de sensaciones que creo no podré olvidar. Experimentamos también como cambian las condiciones climatológicas velozmente, y lo que fue una apacible mañana fue trucándose en una tarde tormentosa que no nos ahorró el remojón final aunque ya en una zona fácil de transitar.

- El tercer día, el de peor tiempo, atravesamos la frontera y ya en el lado francés fuimos al estrecho valle de Lys, cerrado espectacularmente por unos contrafuertes montañosos donde contrastaba el verde profundo e intenso de la apretada vegetación, con las cintas blancas del agua que se despeñaba por las cascadas. En teoría era un fácil camino hasta un collado, para situarse en la parte superior de la cascada y bajar por otro sendero acompañando su soberbio salto al vacío. Sin embargo un pequeño despiste y el terreno resbaladizo por la lluvia que se empeñó en acompañarnos lo hicieron un poco más largo y sufrido. Tuvimos que comernos el bocadillo en el interior de los coches, aunque otros optamos por regresar al hotel y descansar en Vielha mientras escampaba el breve temporal-

- por fin el último día teníamos la gran cita con el Montardo, la cumbre aranesa por excelencia, un macizo impresionante cuando se le mira desde abajo, en el aparcamiento donde se dejan los coches y se toman los taxis que trasladan al punto de partida. Es una subida larga y continua con un desnivel de casi 1000 metros y que se puede dividir en cinco tramos separados por pequeñas zonas de descanso. En cada tramo el decorado es distinto y diversas también las sensaciones y los trabajos a realizar.

Desde la cumbre del Montardo
La visión desde la cumbre recompensa todo esfuerzo, 360º de Pirineos a nuestros pies, neveros relucientes, lagos de azul enquistados en el gris del granito, valles profundos, pedregales inmensos, cretas, picos, praderas herbosas que se asoman al vacío, y el Aneto y las Madaletas al fondo y muy abajo en un fondo casi vertiginoso el aparcamiento donde unas cuatro horas antes dejamos los coches. Comimos en la cumbre notando como la montaña viva latía poderosamente a nuestros pies.
En fin, con todo el equipaje cargado de sensaciones regresa el viajero a su vida cotidiana, reflexionando acerca de las cosas y de sus diferentes tiempos, y que  hay un tiempo, limitado, para cada cosa... pero no debemos olvidar otros paisajes que estos días nos han regalado, si se quiere más intimistas: el calor de la buena compañía, los amigos y las amigas que los pasos compartidos nos han ido dando, la tranquilidad y el sosiego del valle escondido, la calidez del trato en el hotel...hemos recargado bien las pilas para afrontar nuevas travesías.

“El paisaje es el lugar de la existencia, es parte de la existencia y los grandes paisajes tienen la virtud de potenciarla. Porque nuestra relación con el entrono está llena de significados vitales...”
(Eduardo Martinez de Pisón)